Imam Ali (P)

¿Porque en cada Ciclo de la ORACIÓN OBLIGATORIA hay dos prosternaciones y solamente una INCLINACIÓN?

Y como respuesta Imam Ali (P) Principe de los Creyentes le dijo: en la Primera Prosternación OS ESTAIS RECORDANDO A VOSOTROS MISMO QUE ESTAIS HECHOS DE TIERRA Y POLVO.

Y en la Segunda: Prosternación QUE VAIS A MORIR Y RETORNAR AL POLVO

Y Levantando vuestra Cabeza : UNA VEZ MAS PENSAREIS EN EL DIA ( DE LA RESURRECCIÓN ) EN QUE SEREIS RESUCITADO PARA LA VIDA FUTURA.

Fuente: Ayatullah Murtada Mutahari es un pensador Irani gran hombre.

Libro Discursos Espirituales ( Conferencias sobre la dimension espiritual del islam). ----------> Escribanos al Email: aprendiendoalislamgt@gmail.com

miércoles, 25 de junio de 2014

LECCIÓN NO. 7. " LA PROFECÍA O NUBUWAT": LA CREENCIA EN LOS PROFETAS (P) Y LOS LIBROS DE DIOS.

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

¿QUÉ SON LOS PROFETAS (P)?

La palabra “Profecía” en el contexto de las enseñanzas islámicas no se circunscribe a la predicción de acontecimientos futuros, sino que alude al Mensaje de Dios para la Humanidad.

En consecuencia, “Profeta” no es quien anticipa el futuro sino quien transmite un Mensaje de parte de Dios. Pero los Profetas (P) no son meros transmisores, sino que son verdaderos maestros para el género humano. Las grandes ciencias de importancia vital para el desarrollo de las sociedades, como la escritura, la agricultura, la ganadería, el comercio, la sabia administración de recursos, etc., nos han llegado a través de ellos. Además, ellos son seres humanos extraordinarios, modelos ejemplares de conducta para imitar y seguir por parte de la gente. Ellos representan el estado ideal del ser humano, la cumbre elevada de la humanidad a la cual toda persona debe aspirar y hacia la cual conduce el Mensaje de la religión.


¿POR QUÉ DIOS USA A LOS PROFETAS (P) PARA TRANSMITIR SU MENSAJE?

Dios utiliza como vehículo o herramienta para Su Mensaje a seres humanos con quienes los hombres puedan conversar, intercambiar conceptos, preguntarles sus dudas y que a la vez sean modelos a imitar. Si el Mensajero fuese un Angel, otra criatura o Dios Mismo, el hombre podría excusarse de imitar su conducta argumentando que él es sólo un ser humano y que no puede poner en práctica los mandatos de la religión. Pero si los recibe de parte de otra persona que delante de sus ojos pone en práctica tales mandatos, entonces ya no tiene excusas.

No obstante, la mayoría de la gente rechaza el Mensaje de Dios y prefiere aferrarse a sus costumbres ancestrales, a sus tradiciones sociales, a las modas locales y a todo cuanto le reporte un beneficio material tangible en este mundo. De ahí que rechazan a los Profetas (P) e inventan mentiras acerca de ellos. Dice el Corán :

“Y no impidió a los hombres creer después de haberles llegado la Buena Guía sino el haber dicho : ‘¿ Ha mandado Dios a un hombre como Enviado ?’” (17 : 94)

Sin embargo, de haber sido de otra manera la Revelación del Mensaje, igualmente se habrían rebelado ante Dios y ante el Mensajero (P), rechazándolo. Aún así, Dios envía Sus Mensajes a los hombres a través de los Profetas (P), pues la gente necesita de estos Mensajes, y Dios no le niega absolutamente nada de lo que precisan a Sus criaturas.

El es Magnánimo, Generoso, Sabio, Compasivo y Misericordiosísimo.

¿CÓMO PODEMOS TENER CERTEZA DE LA AUTENTICIDAD DE UN PROFETA (P)?

Existen dos medios para conocer la autenticidad de un Profeta (P); los milagros que realiza y el conocimiento que trae.

Los milagros realizados por los Profetas (P) :

Un milagro o portento es algo que sobrepasa los límites de lo posible para el ser humano y su capacidad, por lo cual entra en el rango de lo Divino. Cuando el Profeta (P) realiza el milagro, quienes lo presencian no tienen la menor duda de que se trata de un Poder extrahumano, un Poder superior : el Poder de Dios. Por eso el milagro no es un simple truco de magia ni un engaño, sino de algo que la gente puede investigar y corroborar su autenticidad.

Y se dan en el área de ciencia que la gente conoce, por lo cual no puede ser engañada al respecto. Por ejemplo, en la época de Moisés (P), sus milagros se referían a la magia y la transformación de la materia. Y los primeros en creer en él fueron precisamente los magos, quienes advirtieron que aquello era proveniente del Poder de Dios.

En la época de Jesús (P), sus milagros se refirieron a la medicina y la curación de enfermedades incurables, aunque también realizó milagros referidos a la transformación de la materia y el conocimiento de lo oculto.

¿Cómo podemos hoy tener la plena certeza acerca de un milagro que no presenciamos?

En realidad, esto es imposible. Por eso, los milagros sirven sólo para confirmar la fe a quienes los presencian y atestiguan. Hoy no podemos confirmar esto acerca de hechos que se dicen que ocurrieron hace más de 20 siglos.


El creyente que sigue a tales Profetas (P) no puede más que aceptar en forma de dogma incuestionable estos relatos. Por otra parte, esto no es necesario, pues tales religiones han quedado abrogadas con el Islam. Pues el musulmán sí tiene la posibilidad de corroborar los milagros a través del milagro de nuestro Profeta Muhammad (BPD).

¿Y CUÁL FUE EL MILAGRO TRAÍDO POR EL PROFETA MUHAMMAD (BPD) COMO PRUEBA DE SU AUTENTICIDAD?

Dicho milagro es el Sagrado Corán, un milagro producido en un momento y lugar en el cual la ciencia que la gente común mejor manejaba era la poesía y la literatura. Pero además es un milagro perenne, para el resto de los tiempos desde su Revelación hasta el fin del mundo. Y como tal, era necesario que el milagro fuese de una naturaleza perdurable. Y para un mundo en el cual la ciencia (en todos sus aspectos), la escritura y la comunicación se desarrollarían (y continúan en desarrollo) alcanzando niveles muy altos, el milagro no podía ser otra cosa que un libro. Pues si hubiera dejado como prueba de su autenticidad la realización de otros milagros (como la resucitación de un muerto, el partir la luna en dos, el hacer hablar a un árbol y otros similares que sí hizo, pero que insistió en que sólo fuese considerado el Corán como su milagro), las generaciones posteriores que no lo conocieron tendrían la posibilidad de excusarse al no poder presenciar el milagro de Muhammad (BPD) como prueba fehaciente de su autenticidad. Pero esto no ocurre, pues hoy cualquiera puede acercarse al Corán para corroborar su carácter milagroso, su condición Divina. Dice el Corán :

“Di ( ¡ oh, Muhammad !) : ‘Si todos los seres humanos y los genios se unieran para producir un Corán como éste, nunca podrían conseguirlo aunque se apoyaran mutuamente.’”

(17 : 88)

¿CÓMO PODEMOS VERIFICAR LA CONDICIÓN MILAGROSA DEL CORÁN?

Evidentemente no podemos esperar que al tomar un Corán ocurran cosas maravillosas y podamos presenciar sucesos increíbles. Esto no es así (al menos para el común de la gente). El Corán es un libro y debemos investigarlo como tal para confirmar su naturaleza sobrehumana. Por ejemplo, ver los datos científicos que aporta, sus predicciones acerca del futuro, sus mandatos perennes, sus consejos, su sabiduría y conocimiento, su profundidad, su esplendor, su grandeza, su vigencia, su frescura actual, su didáctica en un lenguaje simple y a la vez profundo, su capacidad de síntesis, su visión perspicaz, etc. Luego, si uno lo desea, puede poner a prueba su naturaleza sobrehumana y tratar de imitarlo, respondiendo a su desafío. Dice el Corán :

"O dicen: 'Él lo ha inventado.' Di: 'Si es verdad lo que sostenéis, ¡traed 10 suras semejantes a él, inventadas, y convocad a quien podáis en lugar de Dios!" (11 : 13)

Y luego de presentar el desafío con 10 suras o capítulos, Dios lo redujo a una sola :

"Si dudáis (sobre la corrección) de lo que hemos revelado a Nuestro siervo (Muhammad), ¡traed una sura semejante a ésta!..." (2 : 23)

De este manera, el desafío está planteado, y así se ha mantenido a lo largo de 14 siglos, sin que nadie haya podido imitar ni siquiera una de sus suras, siendo la menor de éstas de tan sólo 3 versículos.

Claro que con tal desafío, los enemigos encarnizados del Profeta (BPD) intentaron imitarlo abocando todos sus mayores esfuerzos a esta tarea, a fin de poder desmentirlo. Por otra parte, este reto implicaba todo un desafío para aquella época en la cual predominaban en la Meca los poetas, siendo el arte de la poesía y la rima ampliamente manejado por muchos de ellos como grandes expertos. Pero fue en vano, pues todos sus intentos fracasaron.

Así, la imposibilidad de imitarlo constituye una prueba irrefutable de su condición de milagro :

“Di ( ¡ oh, Muhammad !) : ‘Si todos los seres humanos y los genios se unieran para producir un Corán como éste, nunca podrían conseguirlo aunque se apoyaran mutuamente.’”
(17 : 88)

Hubo intentos actuales de escribir una sura del Corán, lo cual resultó una burda colección de mandatos y consejos extraídos del propio Corán y de las tradiciones ("Hadices") y ordenados de una manera tal que tuviera cierta rima asemejándose al estilo coránico. Sin embargo, estos intentos burdos nunca llegan a aproximarse ni siquiera un poco a la belleza, profundidad y sabiduría del Corán.

Sólo sirven para que los enemigos del Islam proclamen que han podido imitar al Corán. Sin embargo, su burdo intento no resiste el menor de los análisis en busca de una cuota de ciencia y sabiduría en esas frases ordenadas, frases que por otro lado no han podido crear ellos mismos sino que han tenido que copiar del mismo Corán y las tradiciones.

EL CONOCIMIENTO COMO PRUEBA DE AUTENTICIDAD.

CARACTERÍSTICAS DEL MENSAJE DE LOS PROFETAS (P) :

Existen determinados elementos en los Mensajes de los Profetas (P) a través de los cuales podemos confirmar su autenticidad al margen de los milagros y portentos que realicen. Pues si una persona se presenta trayendo un milagro extraordinario y luego su mensaje es que lo adoremos a él como a Dios encarnado, tal persona es mentirosa y tal mensaje es falso, por más que sea apoyado por los milagros más asombrosos y extraordinarios. Los milagros se perciben con los sentidos, y el conocimiento se capta con el intelecto, el cual se encuentra por encima de los sentidos. Por consiguiente, el conocimiento tiene prioridad por sobre los milagros, y no se puede confirmar un conocimiento falso en base a un milagro o portento. Existen determinados asuntos que el intelecto rechaza más allá de los milagros realizados, los cuales pasaremos a detallar en forma resumida.

1.- La convocatoria debe llamar a adorar a Un Dios Unico. El Monoteísmo es la primera parte esencial del Mensaje de los Profetas (P). Si una convocatoria llama a los hombres a adorar a otro que Dios, a adorar a ídolos, o a una dualidad o trinidad, o cualquier forma de politeísmo, el mensaje es falso y debe ser rechazado.

2.- La convocatoria debe llamar a la Justicia. La Justicia, en el más amplio sentido de la palabra, es la segunda parte esencial del Mensaje de los Profetas (P). Ninguna convocatoria verdadera puede llamar a obedecer a los tiranos, a los dictadores, a los reyes opresores de ninguna manera. Ningún Mensaje que realmente provenga de Dios puede pasar por alto la importancia del establecimiento de la Justicia en el ámbito de las relaciones humanas, tanto a nivel individual como comunitario. Así, una convocatoria auténtica llama a los hombres a respetar los derechos, a ser justos y equitativos, así como a combatir todas las formas de opresión, esclavitud, discriminación, racismo o violación a los derechos del hombre en cualquier sentido.

3.- El Mensaje de los Profetas (P) conduce a los hombres a la libertad. No puede ser de otra forma. Si la convocatoria nos llama a conformarnos con una situación de esclavitud y opresión, es falsa. Los Profetas (P) fueron enviados para liberar a los pueblos de este estado y llevarlos al bienestar y la felicidad.

4.- El Mensaje de los Profetas (P) conduce a los hombres a la purificación. El camino de los Profetas (P) es un camino de purificación del ser humano, de su alma y de su vida. Purificación que se da tanto en cuanto al cuerpo, los bienes materiales y los asuntos espirituales. Así garantiza la felicidad y el bienestar tanto en este mundo como en el otro.

5.- La convocatoria involucra este mundo y el otro. No se limita sólo a las cuestiones espirituales y a los asuntos del otro mundo, sino que llama al hombre a mejorar su situación presente, a cambiar la situación de la vida en este mundo, a no resignarse con las condiciones imperantes sino que debe esforzarse por mejorarlas. Es una convocatoria a la vida en el más amplio sentido del término.

6.- La convocatoria enfrenta el poder de los ricos y opresores. Si se dan todas las condiciones anteriores, el resultado inevitable es que la convocatoria auténtica va a enfrentar al poder de los ricos, los opresores, las clases altas y los gobernantes corruptos que sólo buscan esclavizar a los pueblos, usurpar sus riquezas y violar los derechos de la gente para ser los únicos que disfruten de un alto nivel de vida con sus lujos y comodidades.

CARACTERÍSTICAS DE LOS PROFETAS (P).

Cuando se reúnen los elementos mencionados en un Mensaje a través de un Profeta (P), el cual aporta las pruebas de su autenticidad a través de los milagros y el conocimiento que nos trae, podemos confirmar la autenticidad del Mensaje. En tal caso, vamos a poder observar determinadas características en el Mensajero portador de la convocatoria, las cuales pasamos a enumerar :

1.- Infalibilidad. Los Profetas (P) no cometen pecados ni actos de desobediencia a Dios que conlleven un castigo. No llevan una vida corrupta e inmoral, y no realizan nada de aquello que a la vista de la gente resulte aborrecible o despreciable. Llevaban una conducta moral intachable y una vida virtuosa en todos los aspectos.

2.- Veracidad. Los Profetas (P) son absolutamente veraces en todo lo que dicen. Nunca mienten ni por descuido, ni por olvido, ni siquiera para realizar una broma inocente e insignificante. No hay nada vano en sus palabras ni hay ninguna equivocación o error en sus enseñanzas. Absolutamente todo cuanto anuncian, se cumple, y todo cuanto enseñan es acertado.

3.- Conocimiento. Los Profetas (P) eran las personas con el nivel más alto y perfecto de conocimiento, intelecto, sabiduría, inteligencia y perspicacia. Nunca les fue planteada una cuestión que no supieran responder y nunca se les presentó un problema que no supiesen resolver de la manera más adecuada. Y el conocimiento que dejaron es irrebatible, vigente e insuperable.

4.- La vida sencilla. Los Profetas (P) llevan una vida sencilla, con desapego de los bienes del mundo, alejados de la fastuosidad y la pomposidad de la vida lujosa de los ricos y poderosos. Incluso en los casos en que fueron grandes reyes y gobernantes importantes como David y Salomón (P), llevaban una vida humilde, con el nivel de la gente más pobre de entre sus subordinados. Ellos no vivían para disfrutar de las riquezas y bondades del mundo, sino para repartir y distribuir los bienes entre la gente, siendo ellos los principales servidores de los pueblos.

5.- La persistencia en la lucha. No siempre los Profetas (P) lograron atraer a la gente a su convocatoria. Esto no significa que hayan fallado en sus Misiones en absoluto. A ellos les correspondía transmitir el Mensaje y dar las pruebas claras a los hombres, y eso hicieron con total y rotundo éxito. Pero a causa de la naturaleza del alma humana, en muchas ocasiones tuvieron una fuerte oposición de parte de sus pueblos, quienes los rechazaron y enfrentaron. No obstante, ellos nunca se desanimaron en sus Misiones, nunca abandonaron la prédica y nunca dejaron de trabajar en el camino de Dios.

6.- La atención a los pobres. Ellos dedicaron sus vidas a servir y atender los problemas de la gente más pobre, los más necesitados del auxilio de parte de Dios Altísimo. Ya sea viviendo entre la gente pobre o desde sus puestos de gobernantes, las acciones de los Profetas (P) siempre apuntaron a beneficiar a las clases bajas, y nunca desatendieron las necesidades de los desposeídos y oprimidos entre la gente. Debido a ello, siempre tuvieron la oposición de las clases altas, ricas y poderosas, que veían peligrar sus posiciones de privilegio y su acaparamiento de las riquezas si la convocatoria de los Profetas (P) llegaba a tener éxito.


¿CUANTOS PROFETAS HUBO A LO LARGO DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD?

Según el Islam, Dios ha enviado Profetas y Mensajeros a todos los pueblos de todas las regiones del mundo a través de toda la Historia de la Humanidad, sin discriminar a ningún grupo humano y sin dejar a nadie sin la Buena Guía del Mensaje Divino. De acuerdo a la Tradición Islámica, el número total de Profetas (P) fue de 124.000. La mayoría de ellos nos son desconocidos, pues sus historias se perdieron en el tiempo. En el Sagrado Corán encontramos el nombre de 26 Profetas individualizados (P). En una Tradición (“Hadiz”) del Profeta Muhammad (BPD) figura lo siguiente :

Del Profeta (BPD) – según lo que narró Abu Dharr, quien dijo :

“Le pregunté al Mensajero de Dios (BPD) :

‘¿ Cuántos fueron los Profetas ?’ Me contestó (BPD) : ‘124.000’ Continué : ‘¿ Y cuántos de ellos fueron Mensajeros ?’ Me dijo (BPD) : ‘313 ; el resto sólo fueron Profetas.’ Le pregunté : ‘¿ Adán fue un Profeta ?’ Respondió (BPD) : ‘En efecto. El fue la Palabra de Dios, quien ha sido creado por Su Mano. ¡Oh, Abu Dharr! Cuatro de los Profetas han sido árabes : Hud, Saleh, Shuaib y tu Profeta.’ Seguí preguntando : ‘¡Oh, Mensajero de Dios! ¿Cuántos libros ha revelado Dios?’ Me dijo (BPD) : ‘104 ; de ellos 10 le fueron revelados a Adán, 50 a Shuaib, 30 a Idris, quien fue el primero en escribir con el cálamo, 10 a Abraham y los demás son la Torah, el Evangelio, los Salmos y el Furqán (el Corán).’” (De “Al Mizán”, de Allamah Tabatabai, extraído de “Tafsir Al Mayma’” – exégesis shiíta -, con la aclaración de que también figura en “Durr Al Mansur” –exégesis sunnita- con la salvedad de que no menciona los 10 libros de Adán y sí menciona 10 libros a Moisés antes de la Torah.)

Lección 6: El Monoteísmo o “Tauhid” : la creencia en Un Dios Único.

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso.

EL ISLAM ES UN MONOTEÍSMO ABSOLUTO.

Si bien el Islam comparte sus orígenes con otras religiones como el Cristianismo, la visión de Dios del Islam es de un Monoteísmo absoluto. Dice el Corán :

“Di: ‘El, Dios, es Singular. Dios es el Fin Ultimo. No procrea ni ha sido procreado. Y no existe nada que se le asemeje en absoluto’” (112:1 a 4)

El Islam rechaza de plano y por completo la trinidad y cualquier concepto similar sobre Dios. No hay dualidad ni pluralidad en absoluto en el Islam : Dios es Uno, Unico y Singular. Dios no tiene padres, ni hijos, ni compañeras, ni asociados, y nada se le parece.

No se representa a Dios de ninguna manera, con ninguna forma, ni se adoran imágenes en absoluto. Dios no tiene forma, ni figura, ni límites, ni imagen, ni semejanza en absoluto. Dios no se encuentra en ningún lugar, ni en el cielo ni en la tierra, y ningún sitio se encuentra sin El o lejos de El. Para tener una noción, es como la luz, que se encuentra en todos lados y no tiene una forma definida.

Pero este es un ejemplo, y Dios está por encima de todo ejemplo. Así El es “Luz sobre luz” como dice el Corán (24:36)

¿DIOS O ALLAH?

Suele decirse en occidente que los musulmanes adoramos a un Dios diferente llamado “Allah”. Algunos enfermizos enemigos del Islam incluso llegan a decir que se trata de un ídolo de los paganos preislámicos cuya adoración se introdujo en el Islam. Sin embargo no hay ninguna evidencia histórica ni teológica de esto, sino todo lo contrario.

El Islam surgió y creció enfrentando y combatiendo a la idolatría en todos sus aspectos hasta que derribó todos los ídolos de la Meca y estableció el culto de adoración a Un Dios Unico en forma estricta y severa. La lectura de cualquier texto islámico pone de manifiesto el Monoteísmo absoluto del Islam.

En cuanto a la palabra “Allah”, es el nombre en árabe que se usa para Dios. Los musulmanes preferimos usar el término “Allah” porque es más amplio y abarcativo que “Dios”. “Allah” deriva de “Aliha” que significa “Adorar”, y significa “El Adorado”, indicando que El es el Unico digno y merecedor de ser adorado y obedecido. Según otra posible acepción, deriva de “Ualiha” que significa “Estar desorientado” y se llamaría “Allah” porque los intelectos quedan desorientados, sorprendidos, perplejos y asombrados ante El, Glorificado y Exaltado sea. “Allah” es un Nombre que, según la tradición islámica, abarca todos los Nombres de Dios y es el escogido por Dios Mismo y expuesto en Su Revelación. Por eso los musulmanes damos preferencia a este Nombre que a otras denominaciones.

¿ADORAN LOS MUSULMANES A UN DIOS DIFERENTE?

La respuesta correcta a esta pregunta es “Sí y no”. No, en cuanto “Allah” es lo mismo que “Dios”. Nadie dice ni piensa que las personas de habla inglesa adoran a un Dios diferente llamado “God”. De la misma manera, no se puede pensar que los musulmanes adoran a un Dios diferente por usar su denominación en árabe “Allah”. Existen millones de no musulmanes de habla árabe, cristianos en su mayoría, que usan el término “Allah” para referirse a Dios.

¿Y en qué sentido podemos decir que sí es un Dios diferente? En el sentido de la concepción que se tiene de Dios. Para los musulmanes, Dios no es una trinidad, ni encarnó en Su hijo para morir en el mundo, ni está en los cielos alejado de los asuntos de la tierra, ni tiene forma o figura humana, ni olvida o se enoja y luego se arrepiente o tiene emociones como los hombres. Es una visión diferente de Dios.

Si Dios es Uno, Singular y Unico, ¿por qué el Corán a veces usa la expresión en plural con el pronombre “Nosotros”?

Esta es una pregunta común en occidente, donde los cristianos justifican la trinidad diciendo que Dios usa el pronombre “Nosotros” en determinadas ocasiones, tanto en la Biblia como en el Corán (“Nosotros Hemos creado al hombre”, o “Nosotros Hemos revelado el Corán”, etc.). Cabe destacar en principio, que el plural “Nosotros” de ninguna manera indica un grupo de tres, sino un plural indeterminado, por lo cual no puede usarse como argumento para justificar la trinidad, sino que en última instancia señalaría una multiplicidad indeterminada. Pero al margen de esto, vamos a exponer las posibles causas para el uso del pronombre plural “Nosotros” en la Revelación.

Lo primero que debe saberse es que existe lo que se denomina “plural mayestático”, que es una forma de expresión usada por los reyes y personalidades de altísima jerarquía y dignidad en el pasado. Tal plural no señala una multiplicidad, sino que en realidad alude a un señor majestuoso, grande y poderoso, como un rey soberano. Luego, Dios podría estar utilizando esa forma de lenguaje para indicar que El es el Señor Majestuoso, el Unico Señor Soberano y Poderoso, Glorificado y Exaltado sea. Entonces, cuando El dice “Nosotros Hemos creado...” está diciendo : “Yo, el Soberano Majestuoso, He creado...”, destacando Su jerarquía elevadísima y Su posición majestuosa.

Esta es la explicación de numerosos exegetas de la Biblia y del Corán. Por ejemplo, en el diccionario de la Biblia de Eerdmans nos encontramos por ejemplo con la explicación de la palabra hebrea Elohim (plural de elowahh o sea Dios) figura :

“Nombre o designación del Dios de Israel, el término es entendido como plural mayestático o intensivo que indica la completitud del Dios supremo...la intencionalidad canónica es claramente monoteísta, incluso en donde se acompaña de verbos o adjetivos que están gramaticalmente en plural (por ejemplo, en Gen. 20:13, Exod. 22:9 [Mt 8])” (“Diccionario bíblico” de Eerdmans, editado por Allen C. Myers, William B. Eerdmans Publishers, p. 331)

En definitiva, cuando se menciona “Elohim” en hebreo, no está refiriendo a muchos dioses sino a Un Dios Majestuoso y es con este sentido de majestuosidad que Dios usa el plural mayestático. Tal uso del plural implica dignidad y respeto, no un número múltiple. Por ejemplo, cuando a José (P) en Egipto se le dirigía la palabra, se usaba el término "adhonaih", “señor” en plural, para dar a entender que era muy importante y digno de respeto y cortesía. Esto no significaba que fuera más de una persona.

Aparte de esta explicación, existe otra que también exponen los exegetas del Corán. Dios Altísimo es la Causa Primera y Unica, Causa de todas las causas. Pero para determinados efectos, existen también causas secundarias que El utiliza como medios para Su obra. Por ejemplo, Dios Ha revelado el Corán utilizando al Angel Gabriel (P) como medio. Dios es la Causa Primera de la Revelación, pero hay una causa intermedia que es el Angel Gabriel (P). Entonces, cuando Dios usa esta expresión en plural, estaría señalando la existencia de causas secundarias. Esto de ninguna manera indica una pluralidad de dioses o una trinidad, tal como la conciben los cristianos.

EL CAMINO PARA CONOCER A DIOS.

Tal como vimos anteriormente en las palabras del Profeta Muhammad (BPD) que expusimos, no se puede conocer a Dios excepto a través de aquello que El dice de Sí Mismo. Pues Dios no se capta con los sentidos ni se le pueden aplicar los recursos de investigación de la ciencia. Dios está más allá de la capacidad del intelecto humano y de cualquier criatura creada, en tanto El es el Creador de todas las cosas. No obstante, el ser humano posee suficientes elementos a su alcance como para encaminarse en el conocimiento de Dios. Dice el Corán :

“Hemos de mostrarles Nuestros signos en los horizontes y en vosotros mismos para que sepan que El es la Verdad” (41:53)

En consecuencia, el camino para alcanzar el conocimiento de Dios es la contemplación (con reflexión) de los Signos de Dios en la creación : tanto en el mundo que nos rodea como en nosotros mismos. Pues Dios no ha dejado al hombre sin brindarle las pruebas suficientes de Su Realidad y sin facilitarle el camino para conocerlo. Dice el Corán :

"En los cielos y en la tierra existen signos para los creyentes. En vuestra creación y en los animales que Ha diseminado hay signos para la gente que tiene certeza. En la alternación de la noche y el día, y en aquello que Dios hace bajar del cielo como sustento, vivificando la tierra después de muerta, así como en la variación de los vientos, existen signos para la gente que reflexiona. Estos son los signos de Dios que te Hemos revelado con la Verdad. ¿En qué palabra, después de Dios y Sus aleyas, creerán?" (45: 3 a 6)

Y dice también :

"¡Cuántos signos existen en los cielos y la tierra junto a los cuales pasan desdeñosamente!" (12: 105)

Y ha dicho el Imam Ya’far As Sadiq (P) :

“...¡Oh, Mufaddal! La primera base del conocimiento y la primera indicación de la existencia de Dios, Exaltada Sea Su Santidad, es la disposición de este mundo, la unión de sus partes y su debido orden. Porque cuando contemplas el mundo reflexivamente y lo reconoces con tu intelecto, lo encuentras como una casa construida, la cual ha sido preparada con todo aquello que sus siervos precisan, siendo el cielo elevado como un techo y la tierra extendida como una alfombra, las estrellas encendidas como lámparas y las joyas depositadas como una reserva. Cada cosa ha sido preparada como debe ser, y el hombre es el dueño de esta casa.

Todo lo que está en la casa se encuentra en su poder: han sido dispuestos todos los tipos de vegetales para satisfacer su necesidad y además todas las especies animales que son utilizadas en su beneficio e interés. Entonces, en esto hay también una clara indicación de que el mundo fue creado con sabia medida y con un orden sistemático y conveniente. Y además, que su Creador es Unico. El es quien Ha reunido y ordenado (sus partes) una con otra, Exaltada sea Su Santidad y Grandeza, y Ennoblecido sea su rostro. ¡No hay dios excepto El, Exaltado sea por sobre lo que dicen los ateos, y Magnificado sea por encima de aquello que dicen sobre El los herejes”.(Al Bahar, tomo III, pag. 61)


EL CONOCIMIENTO DE DIOS: LA RAZÓN DE SER DE LA EXISTENCIA.

Dice el Corán :

“No He creado a los hombres y a los genios sino para que Me adoren” (51:56)

Y las Tradiciones islámicas interpretan esta adoración como conocimiento de Dios. Pues no se puede adorar lo que no se conoce. En consecuencia, el conocimiento de Dios es la razón de ser de la existencia del hombre, el sentido mismo de la vida. El hombre ha sido creado para el conocimiento. Es el conocimiento lo que hace superior al ser humano por sobre otras criaturas, incluso los ángeles. Dice el Corán :

“Y enseño a Adán los nombres de todos (los seres)...” (2:31)

Y dice también :

“Ha enseñado al hombre lo que no conocía”. (96:5)

Es para el conocimiento que el hombre fue dotado con el intelecto, un recurso que no poseen los animales. Luego, el conocimiento de Dios Altísimo es la cumbre de todo conocimiento y la excelencia de toda ciencia. De ahí la importancia de tener en cuenta los caminos para el conocimiento de Dios. Dice el Corán :

"El otorga la Sabiduría a quien quiere, y quien recibe la Sabiduría por cierto que ha obtenido un bien abundante. Y no se dejan amonestar sino los dotados de intelecto." (2:269)

Ha dicho el Profeta Muhammad (BPD) :

"La búsqueda de la Ciencia es una obligación para todo musulmán y musulmana." ( Al Bahar, tomo I , pag. 177 )

Y ha dicho el Imam Musa Al Kazim (P) :

"No hay salvación excepto con la obediencia. La obediencia está con el conocimiento, el conocimiento con el aprendizaje y el aprendizaje con el intelecto creyente. Y el conocimiento no proviene sino de un sabio educador ( con Sabiduría Divina )." (Al Uasail , tomo XVIII, pag. 8 )

LA JUSTICIA DIVINA.

En la concepción islámica, Dios es Justo en todos los sentidos. Tal Justicia puede observarse en todos los niveles de la creación, desde nuestra propia constitución física hasta la forma del mundo que nos rodea y todas sus condiciones. Quizás nuestra mente y percepción limitada no alcancen a comprenderla en una primera mirada. Pero si contemplamos y reflexionamos profundamente al respecto, vamos a ver que es así.

Esto al margen de las injusticias que comete el mismo ser humano... La Justicia de Dios se puede apreciar en todas las cosas que nos rodean, cuando las observamos con detenimiento, meditando en ellas con atención y sin apasionamiento. Quizás algunas de ellas no las entendamos. Pero Su Justicia se manifiesta en todas las cosas y todos los ámbitos. Sin embargo, podemos ver la injusticia reflejada en las acciones del hombre. Esto se debe a la particular forma de la creación del ser humano, que goza de libertad y voluntad para elegir su modo de vida.

Y cuando elige mal, comienzan las injusticias. Para el Islam, Dios es JUSTO, lo que se encuentra por encima de decir "Dios es Amor". Para nosotros Dios es Amor y Misericordia, sí. Pero aplica la Justicia, porque Dios es Sabio y Prudente, Aquel que pone cada cosa en su lugar. Esto implica que a veces por encima del Amor, está la Justicia y Dios por esto castiga al malvado y opresor con el Infierno.

La Justicia de Dios es tan amplia que incluso abarca cuestiones que muchas personas pasan por alto. Dios ha creado la creación con un objetivo, con un fin, y nos ha colocado en este mundo en el momento y lugar más adecuado para nosotros, para que podamos alcanzar dicha meta para la cual hemos sido creados.

A veces esto implica nacer en una familia pobre, a veces implica nacer en una familia rica; a veces implica la salud y otras veces la enfermedad ; pero nunca implica una injusticia, una maldad o una opresión más allá de los límites para el ser humano. Dios no carga a nadie con un peso que no pueda sobrellevar. Sus mandatos, normas, imposiciones, prohibiciones, etc., todo se establece en el ámbito de la Justicia.

Lección 5: las Escuelas del Islam.


En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso.

Dijimos antes que el Islam tiene 3 Principios elementales, Monoteísmo, Profecía y Resurrección, y que dentro del Islam si se toman otros Principios uno se coloca dentro de una “Escuela” (grupo o camino). Si se toma como Principio la Predestinación (o la creencia en “el Destino”), estamos en la Escuela Sunnita, quienes van a rechazar el Principio o creencia en el Imamato, que define a la Escuela Shiíta.

Cuando queremos analizar estos temas desde la teoría, las cosas no resultan tan simples y esquemáticas. La creencia sunnita en el Destino no es tan diferente de la creencia shiíta en la Justicia Divina, ya que lo que se considera como “Predestinación absoluta” es el Conocimiento que Dios tiene de todos los sucesos antes de que ocurran, por lo cual se dice que “Está todo escrito en la Tabla del Destino”.

Pero tal Conocimiento no implicaría que Dios fuerce a la gente a actuar. Nosotros tenemos libertad, voluntad y capacidad para obrar de una manera u otra, y debemos esforzarnos por hacer el bien, ya que nosotros no conocemos el Destino: es Dios quien lo conoce. Y si recibimos de parte de Dios algo que a simple vista podemos considerar “negativo” (como una enfermedad, una catástrofe natural, etc.), debemos aceptarlo, ya que Dios es Sabio, Justo y Misericordioso, y no envía nada “negativo”, sino que nosotros desconocemos su realidad a fondo y por eso pensamos que lo es.

Por otro lado, cuando hablamos de “Imamato”, los sunnitas rechazan este principio, pero aceptar la clara necesidad de tener un líder, un jefe conductor para cada grupo humano.

Así, cada mezquita o centro islámico tiene su “imam”, y es muy común que los sunnitas hablen de la necesidad de retornar al califato unificado.

Por consiguiente, hay más bien una actitud hacia estos temas por encima de su marco teórico, por lo que exponer en un cuadro sinóptico las diferencias entre las Escuelas no resulta algo tan sencillo como a veces se lo quiere mostrar.

¿Podemos evitar elegir una Escuela?

En realidad, no: no podemos. Porque no se trata de una mera distinción entre uno o dos Principios de fe, sino que también abarca una cuestión de orden práctico. Las normas prácticas del Islam, los detalles de cómo rezar, cómo ayunar, qué comer, cómo casarse, cómo divorciarse y una infinidad de detalles que hacen en forma práctica al musulmán se definen dentro de las Escuelas y no es lo mismo seguir las Escuelas sunnitas o seguir al Shiismo. Por eso, cuando una persona acepta el Islam y comienza a aplicarlo en su vida, debe elegir una Escuela para seguirla.

Las Escuelas son caminos y el Islam es el amplio terreno donde están esos caminos. Si entramos al terreno y no seguimos un camino, no llegamos a ningún punto.

Lo más probable que le ocurra a la persona que se acerca al Islam es que contacte con gente de una Escuela y le enseñen el Islam según su visión, por lo cual esa persona termina siendo musulmán de determinada Escuela quizás sin saberlo o sin entender esto. Y quizás diga o piense que debemos superar las diferencias y que es lo mismo hacer las prácticas de una forma u otra, y es lo mismo ser sunnita o shiíta.

También algunos dirán que no existe tal diferencia, y que el Islam en realidad es tal Escuela, y la otra es un invento ajeno al Islam.

Todas estas cuestiones el musulmán debe investigarlas. Así como no hay dogmas en el Islam y los Principios de fe deben alcanzarse con el intelecto, a través de investigación, estudio, reflexión, análisis racional, meditación, etc., lo mismo debe hacer hasta alcanzar la realidad de las Escuelas y asumir una con absoluta convicción.

La forma de elegir una Escuela.

Existen varias razones equivocadas e incorrectas para elegir una Escuela del Islam. Veamos algunas:

1.- Seguir una Escuela porque la mezquita que queda cerca de mi casa es de dicha Escuela.

2.- Seguirla porque mis padres eran de esa Escuela.

3.- Seguirla porque mis amigos van a ese grupo.

4.- Seguirla porque me quiero casar con alguien de esa Escuela.

5.- Seguirla porque conseguí un trabajo en una mezquita o una embajada o para una Fundación y me pagan.

6.- Seguirla porque me islamicé en esa Escuela y nunca me planteé si era correcta o no.

7.- Seguirla por inercia.

El método correcto para la elección de la Escuela es investigar sus libros, leer a sus sabios, conocer sus posturas ante diferentes temas, preguntar, indagar, plantear todas las inquietudes que puedan surgir. Es lo mismo que uno hace cuando no tiene una religión definida y empieza a buscar diferentes alternativas entre las religiones conocidas hasta llegar al Islam.

Finalmente una cuestión:

¿Por qué hablar de estos temas? ¿No es mejor fomentar la unidad y omitir hablar de las Escuelas?

Respuesta:

En primer lugar, no hemos hablado casi nada. Tampoco hemos montado un debate ni fijado una postura a favor de una Escuela o en contra de otra. Sólo mencionamos de manera muy general una realidad: la existencia de Escuelas en el Islam. Realidad que nosotros no creamos, no fabricamos, no promovemos, no incentivamos.

¿Acaso lo mejor es ignorar la realidad y darle la espalda?

Aquí estamos realizando un Curso con lecciones del Islam. Y dentro del Islam existen diferentes posturas entre los musulmanes. Aquí sólo mencionamos este hecho.

Cualquier cosa que deseen preguntar o plantear, los escuchamos.

Lección 4: Las creencias del Islam.

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso,

¿Cuáles son las Creencias fundamentales del Islam?

Existen 3 Principios de Fe que definen al musulmán en forma general y básica :

1.- El Monoteísmo (o la creencia en Un Dios Único)

2.- La Profecía (o la creencia en los Profetas y Libros revelados, sean los conocidos anteriores al Islam, y en especial en Muhammad –BPD- como Mensajero de Dios y el Corán como el Libro de Dios),

3.- La Resurrección en el Día del Juicio Final (donde se juzgarán las acciones de cada ser humano y se retribuirá el bien con el bien en el Paraíso, y el mal con el mal en el Infierno).

Si acepta los 3 Principios y cree en ellos libremente y sin compulsión, “de buena fe”, entonces puede ser musulmán si acepta poner en práctica el Islam para su vida. Si rechaza alguno de estos Principios, queda fuera del Islam aunque pretenda ser de los musulmanes.

Aparte de estos 3 Principios de Fe, existen otros dos que son la Justicia Divina (que particulariza el Atributo de Justicia por sobre otros Atributos Divinos) y la creencia en el Imamato (que destaca la importancia del líder conductor o “Imam”) que individualizan al musulmán como “shiita”, en tanto que si cree en la Predestinación absoluta y no acepta el Imamato, será un musulmán sunnita, siendo éstas las dos corrientes o Escuelas más importantes del Islam que han sobrevivido a lo largo del tiempo.

Luego si Dios quiere retomaremos este punto de las Escuelas del Islam.

¿El Islam tiene dogmas?

No, el Islam no contiene dogmas en el sentido de creencias que deben adoptarse ciegamente, más allá del razonamiento y la deducción lógica. No hay dogmas de fe en el Islam. Las creencias no pueden ser seguidas por imitación, por costumbre o porque son mandatos religiosos. El musulmán debe alcanzar la comprensión de las creencias con su mente, a través de su razonamiento.

No puede adoptarlas por el hecho de que sus padres son musulmanes ni porque el Corán lo dice y nada más, sino que tiene que alcanzar la creencia y la fe más allá de toda duda e incertidumbre, las cuales surgen naturalmente en cualquier persona que razone, piense y medite en los asuntos de la vida. Es decir que las creencias deben ser confirmadas por el intelecto.

Si no son dogmas, ¿cómo se alcanza la fe en los Principios mencionados?

Se deben alcanzar a través del razonamiento, la deducción, la lógica. Es el intelecto del ser humano quien debe alcanzar los Principios de fe por sí mismo. El Corán y las Tradiciones que reúnen las palabras y consejos del Profeta Muhammad (BPD), así como las obras de los grandes sabios y maestros del Islam, le sirven al hombre de guía, orientando sus pensamientos hacia una reflexión positiva que le permita alcanzar la creencia. Pero el musulmán no es forzado a creer en algo que va contra la razón y la lógica ni a aceptar dogmas sin ningún cuestionamiento, lo que produce una fe ciega en algo que no resiste el menor análisis y es contrario a cualquier pensamiento razonable y moralmente válido.

Por consiguiente, vemos que las definiciones de “fe” y “creyente” en el Islam son distintas a la concepción que la gente comúnmente tiene en occidente sobre estos asuntos.

¿Qué es la fe?

En el Islam, la fe no es la creencia ciega y dogmática en algo que no se puede comprobar ni siquiera razonar. En principio, para el musulmán “fe” es “conocimiento”, y el creyente es aquel que conoce la realidad, que tiene una visión más acabada y perfecta de la misma.

En cambio, “incrédulo” es sinónimo de ignorante y ciego, pues desconoce la realidad y no puede percibirla (negándose a ello). Pues Dios es la mayor de las realidades, la más segura verdad de la cual hay pruebas delante de cualquier ser humano para que las pueda percibir con sus sentidos y analizar con su intelecto. Luego, aquel que ante la abrumadora cantidad de pruebas que confirman la existencia de Dios, se niega a aceptar la verdad y rechaza la realidad, no es otra cosa que un ignorante y ciego, por más que parezca ser inteligente y sano.

La fe y las obras.

Dijimos que “en principio” la fe es sinónimo de conocimiento. Pero en realidad, la fe es algo más que mero conocimiento : la fe también es acción. El creyente es aquel que pone en práctica lo que conoce y obra en concordancia a lo que cree. Por lo tanto, el creyente se define no sólo por sus creencias, sino también por sus acciones. Es el conocimiento puesto en práctica lo que establece al ser humano en el sendero del bien, en el camino de la felicidad y la salvación.

Una y otra vez, el Corán nos enseña que al Paraíso ingresan “los creyentes que practican el bien”. Así, la salvación no se obtiene sólo por la creencia (como alegan los cristianos), sino que el hombre debe reunir la fe con las acciones buenas que exhiban su fe.

El creyente.

Por lo expuesto es claro que el creyente lo es no sólo por lo que cree sino por lo que obra o actúa. No basta con decir “Creemos”, sino que es necesario demostrar la fe en las obras, realizando el bien en nuestras acciones. El Corán distingue al verdadero creyente de quien sólo dice serlo :

“Los beduinos dicen : ‘¡ Creemos !’ Diles : ‘Todavía no creéis. Decid más bien : ‘Nos hemos islamizado’, porque la fe aún no ha entrado en vuestros corazones”. (Corán 49 : 14 )

Decir “cristiano” o “musulmán” sólo consiste en utilizar un título con el cual la gente se identifica (la mayoría de las veces por costumbre o por seguir la tradición de los padres), pero que no define la verdadera fe de la persona, en tanto no actúe en concordancia con las enseñanzas originales del Cristianismo o el Islam. Son las obras las que definen lo que el hombre cree en la intimidad de su corazón, poniendo de manifiesto su verdadera fe. 

LECCION No: 3 ¿LA RELIGIÓN ES EL OPIO DE LOS PUEBLOS?

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

Quizás algunos digan o piensen:

"Ustedes hablan de la religión como una Bendición de Dios para el hombre, pero en la práctica las religiones han traído guerras, divisiones y problemas, y son el opio de los pueblos".

John Lennon decía "Imagina un mundo sin religiones".

Para él, un estado de paz y bienestar se alcanzaría si no existieran las religiones. Y muchos piensan así en parte con justa razón, no lo negamos. Pero no por culpa de "la religión" en sí, sino de la gente que ha tomado las riendas de la religión convirtiéndola en una herramienta de opresión.

Porque si no existieran las religiones, entonces los opresores usarían otras herramientas para lograr sus objetivos. Hoy en día, si bien la excusa de la religión no se ha abandonado, se usa con fuerza la excusa de la libertad, la democracia y los derechos humanos con el fin de invadir pueblos, masacrarlos y robarles sus pertenencias para esclavizar a los sobrevivientes.

Lo mismo que antes hacían con la excusa de difundir la religión que supuestamente era un "bien mayor", a pesar de los "daños colaterales".

Entonces, a los que piensan como John Lennon yo les digo: Si hubiera un mundo sin religiones, la gente se pelearía igual con otras excusas. Lo que hay que eliminar es la codicia, no la religión. Y la codicia es un mal puramente materialista que se combate desde la espiritualidad. La religión en el fondo aporta los mejores elementos para combatir la codicia y otras enfermedades del alma.

El problema radica en que la religión es para los opresores corruptos un disfraz ideal para engañar a las masas. En la lección anterior hablamos del mensaje revolucionario de los Profetas (P).

Cuando ellos inician sus misiones en una comunidad, enseguida se les oponen las clases ricas opresoras, en tanto que las masas medias siguen a estos ricos en parte porque anhelan ser como ellos y en parte por ignorancia.

Ahora bien: cuando el Mensaje de los Profetas triunfa y se impone, las clases ricas no se dan por derrotadas: se suman a la religión para ocupar puestos de poder y privilegio dentro de ella. Cuando esto ocurre, las masas tienen una excusa mayor que antes para apoyar a los ricos. Pues antes los apoyaban con un justificativo que daba vergüenza exponer (ya que los apoyaban porque en el fondo los envidiaban y querían ser ricos y poderosos como ellos).

Pero ahora (aunque los apoyan por el mismo motivo que antes), tienen una excusa válida, pues alegan: "Ellos son representantes de la religión, es decir representantes de Dios ante nosotros. Ellos son los que Dios manda seguir". Aunque muy en el fondo saben que no es así. Pero es más fácil no pensar, no reflexionar, quedarse tranquilos sin actuar y dejarles las manos libres a los opresores.

Claro que lo estoy diciendo de una manera muy general y superficial. Muchos han reflexionado y se han levantado contra la opresión, es cierto. Y de ahí surgieron una parte de las guerras y matanzas que tuvieron lugar con el nombre de la religión. Si pensamos en la Iglesia católica, ella se impuso con matanzas tremendas, con tortura y muerte a cualquier opositor. En el Islam no tenemos una "Iglesia", pero tenemos Escuelas que han sido establecidas por los califas.

Y los califatos en su momento se formaron también a base de masacres, guerras y opresiones. Muchos de ellos surgieron a partir de matanzas y se perpetuaron eliminando toda oposición en forma sanguinaria. Y así ha sido toda la historia del género humano...

Lección 2 : El mensaje revolucionario de los Profetas (P)



En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso


La palabra “Profecía” en el contexto de las enseñanzas islámicas no se circunscribe a la predicción de acontecimientos futuros, sino que alude al Mensaje de Dios para la Humanidad. En consecuencia, “Profeta” no es quien anticipa el futuro sino quien transmite un Mensaje de parte de Dios.

Los Profetas (con ellos sea la Paz) son hombres escogidos por Dios para transmitirnos un Mensaje de Su parte. Tal Mensaje es una completa guía para encaminar al hombre hacia su completitud, su bienestar, su felicidad, dándole lo que necesita para cumplir con su objetivo en su existencia. Sin tal guía, estaríamos perdidos, buscando la felicidad por caminos falsos, dejándonos llevar por costumbres engañosas inventadas por algunas personas con el fin de entretenernos y distraernos mientras ellos se quedan con los bienes materiales del mundo.

Es común que se critiquen a las religiones y se las considere como “el opio de los pueblos” y como “las principales responsables de los mayores males que ha padecido la Humanidad”. Y no vamos a negar que grandes males ha habido por las manos de personas corruptas, desviadas y perversas que han usado a la religión como excusa ante la gente. Pues la religión ofrece para ellos un disfraz óptimo tras el cual ocultar sus malvadas intenciones y justificar su accionar opresor. Cuando la gente observa el resultado de las incursiones de los poderosos que invaden, masacran, despedazan, destruyen, violan, saquean y dejan un rastro de despojos irreconocibles, tal resultado les causa abominación y un rechazo tan fuerte que no se puede justificar únicamente por la obtención de bienes mundanales y poder. Entonces, necesitan refugiarse en alguna causa emblemática superior, un bien mayor que los tranquilice y así permitan a los tiranos seguir sus obras malvadas e injustas. Ese “bien mayor” lo aporta la religión, y por eso siempre ha sido usada como excusa por los déspotas. Del mismo modo, hoy apelan a otros “bienes” como la libertad y la democracia, valores que en sí no son culpables ni responsables de que ocurran invasiones y masacres en su nombre.

En sí, la religión tampoco es culpable de lo que hayan hecho (y aún hoy sigan haciendo) en su nombre las personas corruptas y desviadas. Tales personas no siguen los Mandatos Divinos de amor al prójimo y respeto por los derechos humanos, elementales en todas las religiones. Siguen su propia codicia y el anhelo de acumular aquello que no les pertenece, aquello que la misma religión les prohíbe.

Si nosotros observamos los Mensajes de los Profetas a lo largo de la historia, podremos reconocer enseñanzas que han cambiado el rumbo entero de la Humanidad. Por eso nos referimos a tales Mensajes como “revolucionarios”, porque en sí han sido las auténticas revoluciones que han tenido las sociedades.

Por ejemplo, si recordamos la historia de los hijos de Adán (P), Abel y Caín, recordaremos que uno de ellos era agricultor y el otro ganadero. Aquí vemos dos temas que han cambiado el rumbo de las sociedades humanas, que antes de Adán (que es el primer hombre de esta Humanidad actual, el primer “homo sapiens”), las comunidades “humanoides” eran fundamentalmente cazadoras, y a partir de Adán (P) se incorporan dos actividades que cambian todo el modo de vida de los seres humanos, convirtiéndolos en “humanos”, siendo que antes eran sólo depredadores (sin diferencia con los animales).

Luego de él, tenemos en otro Profeta, Idris (Enoch –P-), fue el primero en escribir usando un cálamo, inventando la escritura. Otro elemento revolucionario que cambia substancialmente el modo de vida de los pueblos dándoles una cualidad netamente humana, un rasgo diferenciador de los animales. Aquí se sientan las bases para el desarrollo de la cultura humana, base de la misma civilización. Y todo gracias a las enseñanzas legadas por un Profeta (P).

Otro Profeta, José (“Yusuf” –P-), va a enseñarle al Faraón los fundamentos para una correcta administración de los bienes de estado de manera tal que en las épocas de buena productividad se prevean reservas para las épocas de carestía. Se sientan las bases de lo que ha de ser la justicia social que provea de bienestar a toda la comunidad en su conjunto, con conciencia colectiva. El resultado de esto fue un Imperio Egipcio esplendoroso.

Luego Moisés (P) que se encarga de sacar al pueblo de Israel de la situación de esclavitud en la cual habían caído injustamente y va a establecer en detalle un completo y abarcativo código legal que contempla todas las facetas de la vida humana. Un código similar trajo nuestro Profeta Muhammad (BPD), constituyendo las normas de lo que hoy llamamos “Islam”: una religión que contempla absolutamente todos los aspectos de la vida humana, tanto en lo individual como en lo social, lo espiritual y lo mundano, con detalladas referencias a la economía, la política, la moral y la vida social. Tal es, sin lugar a ninguna duda, la mayor revolución que pudo haber existido en la historia. Una revolución cuyos efectos perduran hoy, 14 siglos después de haber aparecido en el desierto de Arabia, en la Meca. En una ciudad menor ubicada en una tierra árida casi como un paso para las caravanas, un hombre sin ninguna instrucción escolástica, un simple comerciante analfabeto, trae un Mensaje que habrá de cambiar totalmente dicha sociedad y la hará crecer hasta formar un Imperio que se extendió más que ningún otro en la historia, con enseñanzas que aún hoy perduran y una religión que hoy sigue creciendo siendo la de mayor índice de crecimiento de la actualidad, abarcando a más de una quinta parte de la Humanidad. ¿Qué otra revolución ha tenido semejantes resultados en la historia?

Vemos entonces que los Profetas (P) no han sido meros transmisores de Mensajes, sino que son verdaderos maestros para el género humano. Las grandes ciencias de importancia vital para el desarrollo de las sociedades, como la escritura, la agricultura, la ganadería, el comercio, la sabia administración de recursos, etc., nos han llegado a través de ellos. Además, ellos son seres humanos extraordinarios, modelos ejemplares de conducta para imitar y seguir por parte de la gente. Ellos representan el estado ideal del ser humano, la cumbre elevada de la humanidad a la cual toda persona debe aspirar y hacia la cual conduce el Mensaje de la religión.

Lección 1: ¿Qué es el Islam?

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso.

Antes de adentrarnos en el concepto del Islam es importante conocer el concepto de ¨Religión¨ lo cual hablaremos muy rápidamente para no detenernos en ello y poder pasar directamente al tema del ¨Islam¨.

Es necesario saber que al fin y al cabo la religión puede ser investigada o estudiada desde muchas perspectivas, sin embargo la más valida es estudiar el fenómeno religioso desde dos posturas, una teórica y otra práctica.

La teórica es definir a la religión desde los textos sagrados de esa religión, en el caso del Islam el Corán y la tradición Profética (Sunna) por lo que estamos viendo la perspectiva teórica de esta religión bajo esas condiciones.

La dimensión práctica es ver como el Islam es interpretado por los mismo musulmanes, seguidores de esta religión llamada Islam, para poder tener una visión más clara tanto en su dimensión teórica como la práctica, cosa que desgraciadamente en occidente no suele pasar puesto que generalmente el especialista en Islam que vemos en los medios de comunicación, universidades, cursos, en muchos de los libros escritos por occidentales, etc, no se utiliza ninguno de estos métodos anteriormente planteados, siendo muy poco serio el trabajo investigativo que se hace del Islam en occidente por lo cual generalmente los especialistas en Islam ni tienen acceso a los textos sagrados, como para decir que realmente tuvieron un contacto directo con el Islam y sus elementos constitutivos, y tampoco reflejan la realidad de la comunidad islámica y los musulmanes en su naturaleza, siendo común ver como toman un grupo determinado y hacen de ese grupo de personas ¨musulmanas¨ un ícono representativo de toda la comunidad islámica mundial, sin tener en cuenta que en la práctica el mundo islámico no es un solo mundo islámico, si no que son diversas realidades, con culturas diferentes, idiomas diferentes y fenómenos culturales y sociales populares diferentes, por lo que no encaja que se mencione que un solo grupo sea el representante de todo el Islam.

Nuestro método.

Para ello haremos un estudio del Islam desde el contexto del Islam, con esto nos referimos que al Islam se le estudia e investiga desde el Islam con lentes islámicos (punto de vista) cosa que no suele ocurrir en occidente, puesto que en esta parte del mundo, cualquier investigación de los fenómenos considerados como ¨extranjeros¨ en este caso el Islam es uno de ellos al ser catalogada como una religión extranjera en lo que culturalmente se refiere, es que el investigador no estudia el fenómeno del Islam con una posición islámica.

1.- ¿Qué es el Islam?

El Islam es la última de las religiones reveladas por Dios a la Humanidad. No es “la única religión revelada”, sino la última de todas, establecida por Dios como religión para toda la gente hasta el fin de los tiempos.

Etimológicamente, “Islam” significa “Paz” y también “Sumisión” o “Sometimiento”. Sumisión o sometimiento a la Voluntad de Dios. El musulmán es quien acepta el Islam con sumisión a la Voluntad Divina, respetando Sus Mandatos y Leyes como un siervo de Dios. El musulmán reconoce a Dios como Unico Señor Absoluto, y al resto de las criaturas como sus semejantes, y se somete a Dios, no a las criaturas.

Desde el punto de vista histórico, el Islam surge en la Meca (lo que hoy es Arabia Saudita) hace 14 siglos a partir del Profeta Muhammad (BPD), quien en occidente es conocido con el nombre de “Mahoma” por una derivación de la fonética turca “Mahomet”, pero que los musulmanes llamamos “Muhammad” por derivación de la fonética árabe, tal como era su nombre originalmente. La letra “h” se pronuncia como una jota suave y la doble “m” se pronuncian remarcando las mismas o haciendo una pequeña pausa entre ambas. De esta manera, la pronunciación sería “Mu-jam-mad”.

Como decíamos, desde un punto de vista histórico, podemos considerar que el Islam surge a partir del Profeta Muhammad (BPD). No obstante, los musulmanes consideramos que el Islam es básicamente el mismo Mensaje que Dios envió a todos los pueblos a través de los diferentes Profetas y Mensajeros (P), el cual adoptó otros nombres como “Judaísmo” o “Cristianismo”, pero que en esencia no eran otra cosa que el Islam en sus orígenes. Si hoy vemos coincidencias entre el Islam y otras religiones, se deben a su origen común. Y si vemos diferencias y amplias divergencias en algunos aspectos de las religiones consideradas como auténticas en sus orígenes (como el Cristianismo), se deben a que tales religiones han perdido el Mensaje original y en algún momento de su historia lo han desvirtuado y alterado, distanciándose del Islam.

En consecuencia, los musulmanes creemos en todos los Profetas (P), incluso los mencionados en la Biblia como Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, José, Ismael, Moisés, David, Salomón, Elías, Isaías, Zacarías, Juan el Bautista y Jesús (P). Los musulmanes creemos en los Libros revelados como la Biblia, aunque consideramos que el único Libro que se ha mantenido intacto desde su Revelación es el Sagrado Corán, Libro Sagrado de los musulmanes que le fue revelado al Profeta Muhammad (BPD) por Dios a través del Arcángel Gabriel (P). Los musulmanes creemos en la autenticidad original de religiones como el Judaísmo y el Cristianismo, y no rivalizamos con ellas ni las consideramos “obras del demonio” ni “engaños de falsos Profetas” en absoluto.

Pero consideramos que ellas fueron reveladas para un momento y lugar en particular, para un grupo limitado de personas, y que hoy su tiempo ha caducado y ellas han quedado abrogadas por el Islam, la última religión revelada por Dios para todo tiempo y lugar hasta el fin del mundo. Luego si Dios quiere, veremos más a fondo las similitudes y diferencias con estas religiones anteriores al Islam.

2.- ¿En qué consiste el Islam?

El Islam más allá de una religión es la forma natural de relacionarse el ser humano con Dios, buscando el acercamiento y la complacencia de Dios en todas las acciones que llevemos a cabo por lo que podría decirse que es un “modo de vida” (en árabe : “Din”), que es el concepto original de “religión”. Así mismo es a veces difícil comprender cuan abarcativo es el Islam y el sistema de vida que se rige bajo normas morales y espirituales que delimitan el derecho propio en el marco del respeto del de terceros, desde una óptica ¨occidental¨ y no desde la propia tal como la viven los musulmanes.

Sin embargo el Islam podría decirse no es una religión es como dijimos es un¨Din¨, y ¨Din¨ va desde lo religioso hasta la forma de vida, hasta la conducta del ser humano en todas sus condiciones humanas, los valores y principios , parte de la dimensión ética y moral del Islam, hasta lo ideológico, lo doctrinal, por lo que vemos que Din es un concepto muy abarcativo y muy amplio por lo cual ya estamos con esto que al Islam no lo supeditamos simplemente a la vida espiritual del ser humano y la dimensión sagrada del hombre, si no que Islam se va a inmiscuir en todo el movimiento de pensamiento, sentimiento y conducta del ser humano, siendo que estamos ante algo que no es comparable en ésta época a ninguna otra religión.

En si el Islam se trata de un conjunto de creencias y prácticas que el ser humano adopta para su vida cotidiana, a fin de establecer sus acciones en la rectitud y encaminarse hacia el bienestar y la felicidad auténticos, reales. Luego de comprender y aceptar las creencias libremente, el hombre pone en práctica determinadas acciones que van ordenando su vida cotidiana en la salud física, moral y espiritual, orientándose hacia Dios buscando Su Complacencia. De esta manera obtiene el bienestar completo, en este mundo y en el otro.

El Islam contiene todo lo que el ser humano necesita para su vida, tanto individual como social. No se trata de un mero conjunto de rituales a ejercerse en un determinado templo a una determinada hora, sino de todo un conjunto de acciones a ponerse en práctica en la vida cotidiana. El Islam contiene indicaciones respecto a la comida, la bebida, la vestimenta, la conducta diaria del hombre, su relación con sus semejantes, etc. Hay indicaciones que van desde cómo debe el hombre ir al baño hasta cómo debe gobernar un país y establecer sus leyes, su economía, su política, etc.

En el Islam no hay nada importante librado al azar ni dejado a la opinión y gusto de la gente, sino que sobre cada asunto vinculante para la vida humana existe un mandato, una norma, una indicación, un consejo, una obligación o una prohibición.

3.- ¿Por qué Dios revela las religiones?

Dios es el Creador de todo lo existente. Ha establecido en cada criatura viviente un modo de vida particular a través del cual desarrolla su existencia de acuerdo a su naturaleza. El ser humano es la más compleja de las criaturas existentes en el mundo. Su vida es mucho más compleja que la de las plantas y animales (más allá de que algunas personas se comporten como el ganado o las bestias salvajes).

Requiere de un modo de vida más complejo. Por eso, mientras en otras criaturas Dios establece su modo de vida en sus instintos, para el hombre Dios revela las religiones que contienen todas las indicaciones para sus vidas. Los animales no se oponen a sus instintos: sólo el hombre lo hace, rechazando las religiones reveladas por Dios.

Por supuesto que Dios podría establecer las pautas de conducta en forma instintiva y natural para el hombre, forzándonos a todos a aceptar las religiones. Pero entonces no habría prueba para nosotros en este mundo. Tener el modo de vida en una religión revelada implica una prueba para nosotros, para ver si aceptamos o no eso.

Tenemos el intelecto con la capacidad de reflexionar e investigar los asuntos, la libertad para elegir, la voluntad para hacerlo o no. Luego, en el otro mundo, tendremos el juicio y las consecuencias.

Si Dios impusiera las pautas de conducta en el hombre, todos nos comportaríamos correctamente sin voluntad para esto y no habría prueba ni juicio posterior, ni consecuencias, ni mérito para los que obran el bien. Un tema en el cual profundizaremos más adelante, si Dios quiere.