Imam Ali (P)

¿Porque en cada Ciclo de la ORACIÓN OBLIGATORIA hay dos prosternaciones y solamente una INCLINACIÓN?

Y como respuesta Imam Ali (P) Principe de los Creyentes le dijo: en la Primera Prosternación OS ESTAIS RECORDANDO A VOSOTROS MISMO QUE ESTAIS HECHOS DE TIERRA Y POLVO.

Y en la Segunda: Prosternación QUE VAIS A MORIR Y RETORNAR AL POLVO

Y Levantando vuestra Cabeza : UNA VEZ MAS PENSAREIS EN EL DIA ( DE LA RESURRECCIÓN ) EN QUE SEREIS RESUCITADO PARA LA VIDA FUTURA.

Fuente: Ayatullah Murtada Mutahari es un pensador Irani gran hombre.

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lunes, 14 de julio de 2014

Las cuatro escuelas

En el orden cronológico de aparición, tenemos: 

1 – La escuela Hanafi: fundada por Abû Hanîfa Annu‘mân (80-150 AH), esta escuela apareció en Irak, en la ciudad de Kufa, y se difundió en Bagdad. Adoptó los métodos de su fundador y las de sus maestros después de él como Abû Yûsuf y Abû El Hassan. Sus fundamentos comprenden, además del Coran y de la Sunna, el istihsân,  al ‘urf (la costumbre) y qawl as-sahâbî (las palabras de los compañeros del Profeta). Esta escuela está caracterizada principalmente por la utilización de la razón y de la opinión: Ar-ra’y. Está considerada la escuela la más literal, dado que el contexto de su aparición está relacionado con una sociedad muy compleja y con muchas nuevas necesidades. Se difundió hoy en día en Afganistán, en India, en Turquía, en Irán, en Siria, en Rusia y en la China.. 

2 – La escuela Maliki: fue fundada por Mâlik Ibn Anas (93-179 A.H) (el Sabio de Medina como lo había augurado el Profeta, Paz y Bendición con él (pinchar aquí). Aparecida en Medina, esta escuela hace hincapié en el aviso de los compañeros del Profeta y en la práctica de los medinenses (‘amal ahl al madîna), estos siendo los descendientes de los compañeros del Profeta (Paz y Bendición con él). También da mucha importancia a las costumbres de la sociedad mientras no contradicen la Ley divina, así como al establecimiento de normas jurídicas a partir del interés general de la sociedad, llamado al masâlih al mursala. Volveremos a tratar de esto más tarde, con detalles. 
El Imâm Mâlik era famoso por su narración del Hadîth, está considerado uno de los mejores de esta disciplina. 
Las obras de referencia de esta escuela son, entre otras, el Muwatta’ (la vía hecha fácil) (primera compilación de Hadîth y de Fiqh en el Islam) del Imâm Mâlik y la Mudawanna, una compilación de avisos jurídicos de Mâlik que compiló su alumno Sahnûn Ibn Saïd At-tanûkhî. La mayoría de los discípulos del Imâm Mâlik se fueron a África del norte y a España. Esta escuela se difundió en Andalucía, en África del norte, en el Mali, en Senegal, en los Emiratos, en Sudán y en el Khurâsân. 

3 – La escuela Shâfi‘i: fue fundada por Muhammad Ibn Idriss Ash-shâfi‘î (150-204 A.H) que vivió en la Meca, después en Irak, y que finalmente se mudó a Egipto. Aprendió el fiqh según la escuela maliki y después según la escuela Hanafi. Su escuela se posicionó entre la escuela hanafi que prima la opinión personal (ar-ra’y), y la escuela maliki que se basa esencialmente en la Sunna. Para el Imâm ash-Shâfi‘i, la Sunna está valorizada como fuente de derecho y se le da una gran importancia al consenso de toda la comunidad (Ijmâ‘). Esta escuela se difundió en Egipto, en el Kuwait, en el Yemen y en algunos países de Asia así como Indonesia, Malasia y Tailandia. 

4 – La escuela Hanbali: fue fundada por Ahmad Ibn Hanbal (164-241 A.H). Nació prácticamente del conflicto que oponía Ibn Hanbal a los Mu'tazili (racionalistas helenistas un tanto intolerantes) y a las autoridades políticas que sostenían entonces los Mu'tazili. La reputación de Ibn Hanbal se forjó durante estos acontecimientos durante los cuales fue perseguido y encarcelado sin negar nunca. El Imâm Ibn Hanbal está considerado por muchos ‘ulema (sabios de la Ley) un tradicionalista (hombre del hadîth) más que un jurista. Ibn Hanbal no estaba de acuerdo con su maestro Ash-shâfi‘î con respecto al uso de la opinión personal. Primó antes de todo el hadîth del Profeta al cual consagró una compilació llamada «al musnad» que comprende aproximadamente  40.000 hadîth. Esta escuela adopta la interpretación aparente (Zâhir) del Coran y de la Sunna y niega el razonamiento por analogía excepto en casos raros. 

Pues Ibn Hanbal desconfiaba del ra'y (opinión personal) y del qiyâs (analogía), siendo que, según él, habían abierto la puerta a la herejía mu'tazili, fuente de innovaciones pecadoras y de división de la comunidad. 

Esta escuela se desarrolló y sus misioneros llevaron su madhhab hasta en comarcas lejanas, notamente en el norte de Irán donde iba a nacer el Sheikh Abd al-Qâdir al Jilânî (muerto en 1166 después de Cristo), gran organizador del sufismo en cofradía. 

Un siglo después nacía el teólogo Ibn Taymiyya (muerto en 727 H.: 1328 después de Cristo). 
Ibn Taymiyya y su discípulo Ibn Al-Qayyim eran los principales defensores de esta escuela. La visión de Ibn Taymiyya es muy diferente de la del fundador Ibn Hanbal. 
Ibn Taymiyya hizo muchos trabajos jurídicos acerca de la escuela hanbali y tuvo posiciones radicales respecto a ciertos asuntos [1]...Va a dar luz a lo que algunos historianos llamarán: la Salafiyya (salafismo) At-taymiyya. 
Debido a su rigor metodológico y su restricción del ijtihâd (esfuerzo jurídico), la escuela del Imâm Ahmad, aunque fuera auténtica (así como las tres otras escuelas), no fue muy difundida, excepto después de su adopción por el Reino de Arabia Saudita: un hanbalismo reformado (pues diferente de la escuela hanbali del principio) va a dominar en Arabia, radicalizándose más y más y excluyendo el Ijtihâd y todo compromiso con la modernidad: lo que va a ser llamado el salafismo Wahhabi (debido a Muhammad Ibn 'Abdel Wahhâb) que se reforzó más aún después de la caída del imperio otomano y gracia al petrodólar. 

Conclusión: 
Las cuatro escuelas jurídicas hicieron la unanimidad en materia de derecho musulmán y ganaron la confianza de toda la comunidad hasta la aparición del movimiento Salafi Wahhabi en el siglo diecinueve, que refutó estas doctrinas y estableció a partir de Arabia una visión más radical del Islam: el wahabismo reconoce solamente el Coran y la Sunna como fuentes de jurisprudencia y no admite sino una interpretación literalista y superficial del texto. 
El wahabismo se reforzó y se impuso en varios países musulmanes desde la caída del imperio Otomano en 1924.

Historia del Wahabismo (los anti-escuelas)

Entre política e ideología


Introducción: wahabismo (los anti-escuelas)[1]

Después de haber explicado la importancia para un musulmán (Muqallid) de seguir una ce las cuatro escuelas para preservar su religión y después de haber mostrado el peligro de la mala interpretación de los textos y definido las condiciones de la fatwa en Islam sunni, abordamos aquí la historia de las bases de un movimiento peligroso que conoce una expansión espectacular, sobre todo ante los jóvenes, aprovechando de una situación socio-económica degradada (del mundo musulmán) y de la falta de autoridad religiosa competente y reconocida al respecto.
Los wahabís, sostenidos desde su aparición por los americanos y los británicos, pudieron aprovechar del petrodólar para exportar su ideología en el mundo.


Escuela de los wahabís y circunstancias de su aparición

Los wahabís están en Meca desde solamente 1750. Antes, los territorios sagrados estaban bajo la autoridad religiosa de la descendencia del Profeta (Paz y Bendición con él) y bajo la autoridad política y administrativa de la Sublime Puerta (Imperio Otomano). Se practicaba todavía el Mawlid (celebración del nacimiento del Profeta) en la mezquita sagrada y se visitaba sin restricción la tumba del Profeta (Paz y Bendición con él)...

El « Kitâb al-Tawhîd » o " Tratado de la unicidad divina " de Muhammad Ibn ‘Abd Al Wahhâb An-nadjdî está considerado la obra de referencia de la teología wahabí.

El wahabismo hace parte de lo que algunos sabios sunni especialistas [2] llaman « As-salafiyya An-nassiyya[3] » ; o sea la « salafiyya » que se contenta estrictamente del texto [4] pues impone un tratamiento jurídico vertical a todo asunto, sin tomar en cuenta el tiempo ni el espacio (incluso para los asuntos sobre los cuales hay divergencias conocidas y los sujetos de actualidad). El Wahabismo se caracteriza, entre otras cosas, por los puntos doctrinales siguientes:

* Querer imponer Un aviso único, incluso para los sujetos de divergencias entre los sabios (es decir que no puede haber, según varios Wahabís, dos avisos o más que sean aceptables para una cuestión del Ijtihâd)
 (leer al respecto: La Divergencia de la Comunidad es una Misericordia )

* Una interpretación literal de los textos.

*Negar el hecho de que un musulmán Muqallid deba seguir una de las cuatro escuelas (madhâhib),
(leer al respecto: Defensa de las Escuelas Jurídicas (madhhab) )

*Permitir a todo Muqallid acceder al esfuerzo jurídico (Ijtihâd) sin consideración de las normas y reglas emitidas por los sabios de las cuatro escuelas y otros (lo que es muy peligroso),
(leer al respecto: Condiciones de la Fatwa y de la Interpretación)

*Extender la noción de innovación vituperable o desviada a muchas cosas nuevas, incluso lícitas (sin consideración de las reglas prescritas por los ancianos sabios de la sunna para distinguir los diferentes tipos de innovaciones [5])
(leer al respecto: Definición Sunni de la Innovación)

*Negar el tawassul (los sabios de la « salafiyya Fiqhiyya » relatan más de diecisiete pruebas sacadas del Coran y de la Sunna con respecto a los meritos de la suplicación de Dios por el favor del Mensajero o de los santos, vivos o muertos)[6].
(leer al respecto: at-tawassul)

*Decir que son « el grupo salvado » y que todos los que no están de acuerdo con ellos están desviados o por lo menos que no están conformes a las « huellas de los salaf ».
(leer al respecto: Lo que dijeron los Sabios con respecto al hadîth de las 73 sectas y de la Jamâ’ah)

*Y sobre todo acusar a los sufís, a los ash’ari y a muchos musulmanes de infidelidad (kufr) y de herejía.

Los wahabís fueron sostenidos y utilizados por los británicos para controlar Arabia y debilitar el Imperio Otomano (que estaba apodado, en esa época, el hombre enfermo)...

Las circunstancias de su aparición están relacionadas con la necesidad de una reforma social y religiosa de una sociedad marcada, en esa época, por las supersticiones y la ignorancia… Pues intentaron basarse sobre sus propios esfuerzos jurídicos para construir una doctrina puritana que va hasta negar las cuatro escuelas reconocidas por el conjunto de la Umma (comunidad).
Fueron favorecidos sobre todo por las tendencias del nacionalismo árabe (una identidad árabe contra el Imperio Otomano) [7] .


Geopolítica y wahabismo: desde la formación hasta la « contaminación » peligrosa del mundo musulmán.

El Profeta del Islam (Paz y Bendiciones con él) había dicho después de haber bendecido todas las regiones excepto la meseta del Nadjd: « Del Nadjd se levantará la cuerna del Satán » [8]
El Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: saldrá del Nadjd gente que entienden del Coran solamente lo exterior, el sentido del Coran no alcanza sus corazones… Eso refiriéndose a los Khawârij [9].

A la base del wahabismo se encuentra Muhammad Ibn ‘Abd al Whahhâb, teólogo que se pretendió sunni, fijado en Arabia en 1739 donde se hace conocer con una predicación marcada por el puritanismo, la intolerancia y una interpretación literal del Coran. Sus propósitos están reunidos en un tratado intitulado "Tratado de la unicidad divina"(Kitâb Al-Tawhîd), en el cual rechaza a la vez las prácticas y la espiritualidad chií y todo compromiso con la modernidad social. De hecho, tal pensamiento no puede provocar sino la hostilidad de las populaciones, quienes por la mayoría eran chiíes.

‘Abd al Whahhâb encuentra donde esconderse junto a un jefe local, llamado Muhammad Al-Saúd, que convirtió a sus ideas teológicas y políticas. La descendencia de este personaje está durablemente adquirida al wahabismo: se pone como programa el establecimiento de una teocracia dicha sunni, lo que vuelve a construir la ciudad de Dios descrita por el teólogo, y pasa de la teoría a la práctica después de haber fundado el Reino de Arabia Saudí.

El wahabismo impuso sus principios arcaicos y vacíos de toda espiritualidad en la mayoría de Arabia (desde Meca hasta Omán), empezando al comienzo del siglo 19. Pero al comienzo del siglo 20, su influencia se restringió de poco a poco a la pequeña republica del Nadjd cuya capital es Riyad. Es esa pequeña republica que se volverá después el Reino de Arabia Saudí (por fusión del Nadjd y del Hedjaz). En Islam, los ‘ulamâ': « doctores de la Ley divina (sharî ‘atun) y de la escuela (madhhab) » eran consultados por los « qâdi » (agentes de la autoridad legal). Anotemos, al respecto, que los avisos emitidos por los « doctores de la Ley divina » no tenían valor coactivo hasta el siglo 10 de la era Cristiana. Es en esa época que los Turcos seldjukides conquistaron Bagdad y forzaron al califa ‘abasí a atribuirles el título de Sultán. Los  « doctores de la Ley divina » aprovecharon para reclamar (y obtener) el derecho de ser los únicos depositarios de la ley. Los otomanos reorganizaron el conjunto de las autoridades religiosas sobre esta base, estableciendo una jerarquía de « muftíes », juristas a quienes se les pedían avisos y que promulgaban las « fatwa » después de haber consultado los « doctores ». Esta estructura jurídico-religiosa fue abolida en 1924 (caída del imperio Otomano).
El fundador de la dinastía de los Saúd fue Muhammad ibn Saúd (nacido en 1705, muerto en 1785). Simple jefe local (de la ciudad de Dâriya), fue influenciado por Ibn ‘Abd Al-Wahhâb cuyo difundió la doctrina integrista y belicosa. Fue a la vez el yerno y el jefe de guerra de los Âl ‘Abd Al-Wahhâb. Después de su muerte, el wahabismo se replegó sobre sí mismo y no se habló más de él hasta 1902, cuando el Wahhâb Abd-al-Aziz Ibn Saúd decretó la lucha para la protección del wahabismo y contra la influencia turca. Ibn Saúd consiguió extender su influencia sobre las otras regiones de la península arabica. Conquistó Meca en octubre 1924 y expulsó el rey Hussein del reino del Hedjaz (con el apoyo de los británicos). Luego, forzó al rey ‘Ali, sucesor de Husayn, cederle Djedda, la única ciudad que controlaba todavía. ‘Abd-al-‘Azîz (Abdul ‘Azîz) Ibn Saúd fue coronado rey de Arabia en Meca en 1926.

Príncipe de la dinastía wahabí de Riyad, ‘Abd-al-‘Azîz Ibn Saúd vivió su juventud en el exilio en la corte de Kuwait, siendo que su familia había sido expulsada por un linaje vasallo. En 1902, con sus 22 años, el joven jefe, que había tomado las armas contra los « usurpadores », conquistó la capital de Riyad, luego de que se proclamó rey del Nedjd e Imâm de los Wahabís (1904).
Con sus guerreros siguió la lucha y conquistó un acceso al mar, en la región de Basora, a costa de los Turcos. Durante la Primera Guerra mundial, se puso del lado de los ingleses, que financiaron sus expediciones. Vencedores de los Hachemís, conquistó Meca en 1924 y expulsó el sherif Husayn.


Es la descubierta de inmensas reservas de petróleo en Arabia que permitirá a la nuevita dinastía de los Saúd fortalecer su poder absolutista y teocrático. También permitió a los Saúd financiar la propaganda a favor del wahabismo, doctrina oficial del régimen. El objetivo admitido de los Saúd es, de hecho, de imponer el wahabismo al conjunto de las naciones musulmanas y hasta al mundo entero. Belicoso y conquistador, el wahabismo es una doctrina ultraconservadora que apunta mantener las masas populares en la ignorancia de las realidades científicas y filosóficas. Se estima que los wahabís son, hoy en día, del orden de 8 a 10 millones, lo que representa muy poco ante el conjunto de los musulmanes (menos de 1%). Pero disponen de recursos financiaros considerables, sin duda igual o superior a los de los otros movimientos islámicos. Además, todos los movimientos islámicos están más o menos « colmados » por la doctrina wahabí, gracia a la difusión generosa de sus libros (contra los sufíes, contra la santidad en Islam, contra la intercesión (tawassul))

Contra los sufíes, los ash’aries y los chiíes.

La legitimidad de los Al-Saúd está fundada sobre la expansión de la doctrina wahabí por la predicación (da‘wa), bajo el control de la familia de los Âl-Shaykh, descendientes de Ibn ‘Abd al-Wahhâb. Ese proselitismo militante lleva progresivamente a la unificación político-religiosa de Arabia central. En 1801, galvanizados por los doctores de la Ley (ulemas) wahabíes, los beduinos destrozan Kerbala, la santa ciudad del chiismo, situada al sur de Mesopotamia. Dos años después, conquistaron Meca, bajo el mando de Saúd (1803-1814), nieto del emir fundador de la dinastía, que sucede a ‘Abdul-‘Azîz en el mismo año. Cuando entra en la Gran Mezquita, el mismo Saúd destroza las estatuas erigidas por los sheriff, tratados de “idólatras”, unas decenas de gremios fueron prohibidos porque consideradas herejías… Frente a este levantamiento contra la autoridad temporal y espiritual del califato Otomano, la Sublime Puerta ordenó a las diferentes autoridades locales que hagan todo lo posible para detener la expansión wahabí y recuperar los Santos Lugares del Islam.  Pero nada no parece ser capaz de pararle al que está por volverse Saúd el Grande. En 1808, su reino comprende la península arábica casi entera, desde el Mar Rojo al Golfo Pérsico. Solamente el sultanato ibadí de Mascate, situado al sur-este de la península, escapa a su control.

Los puntos importantes

Muhammad Ibn ‘Abd Al Wahhâb nació en 1703 cerca de Riyad. Teólogo formado en la escuela hanbali, empezó a predicar en los años 1740 un Islam particularmente intransigente, basado sobre una interpretación literal del Coran y de la Sunna (tradición del Profeta) como fuentes del derecho. El Kitâb al-Tawhîd o " Tratado de la unicidad divina " de Ibn ‘Abd Al Wahhâb puede así ser considerado la obra de referencia de la teología wahabí. Confrontándose con las costumbres contemporáneas (culto de los santos, ...) así como con los musulmanes chiíes, Ibn ‘Abd Al Wahhâb tuvo que exiliarse. Encontró refugio al lado de un emir local, Muhammad Al Saúd, que adoptó poco después su doctrina. En 1744, la familia ‘Abd Al Wahhâb y la familia Al Saúd concluyen un pacto político-religioso sellado por un casamiento, que constituye el zócalo ideológico y político del actual reino de Arabia Saudí.
El movimiento wahabí se vuelve muy potente, al punto que sus discípulos logran conquistar las ciudades de Nadjaf y Kerbala en Irak, de Damascos en Siria, de Meca y de Medina en el Hedjaz. Sin embargo fueron vencidos en 1818 por el ejercito Egipciano-Otomano de Muhammad ‘Ali, o sea la Sublime Puerta. Así, las ciudades volvieron bajo el control de Estambul.
Mientras tanto, la dinastía de los Saúd y el movimiento wahabí habían conquistado los territorios del interior de Arabia. Brevemente alejados del poder y exiliados por una familia rival, los Râshidi, volvieron en fuerza en 1901 bajo la dirección de ‘Abd Al-Azîz Ibn ‘Abd Ar-rahmân, dicho Ibn Saúd, y conquistaron nuevamente el Nedjd y las Ciudades Santas de Meca y Medina (que controlaron los Hachemís hasta 1926). Luego de que crearon el Reino de Arabia Saudita, en 1932.

La escuela hambali (reformada, o actualizada!) conservó su estatuto de escuela jurídica oficial del reino de Arabia Saudita y el wahabismo conservó su lugar de Iftâ (emisión de los avisos jurídicos) y el control de los asuntos religiosos.
Lo que hay que señalar es que los Muftíes Wahabíes contradijeron la escuela de Ibn Hambal en varios asuntos…


La exportación del Wahabismo [10]

Desde los años sesenta, la familia real saudita y sus aliados wahabíes se emplean a una política activa de proselitismo internacional, difundiendo la concepción wahabí más allá de las fronteras del reino.  Gracia a los importantes recursos financiaros cuyos dispone, Arabia Saudí favorece la ideologización, según el concepto wahabí, de Estados tales como Pakistán y Sudán. Así financió, directamente o no, la creación y el desarrollo de movimientos islámicos radicales, llevando paralelamente algunos otros movimientos islamistas a una radicalización dogmática y/o política. Desde Daguestán hasta Argelia, pasando por Afganistán, numerosos grupos islamistas beneficiaron de las generosidades sauditas, lo que no quiere decir que todos los grupos que recibieron financiamiento del reino saudí se valen de la tendencia wahabí, ni que los que efectivamente adoptaron los preceptos del wahabismo son movimientos importantes o influentes en las esferas políticas y religiosas de los Estados musulmanes.


.......
Notas:

[1] Estudio sacado de varias referencias históricas: « Fiqh Ahmad Ibn As-siddîq Al-ghumârî » (estudio comparativo): autor: Abî Muhammad Al-hasan Ibn ‘Ali Al-kattânî Al-atharî: edición: Muhammad ‘Ali Bîdûn, Dâr Al-kutub al-‘ilmiyya : Beyrouth Liban : p : 25-28. Amîn Ar-rayhânî « Târîkhu Najd » : (tercera edición: dâr arrayhânî : Beyrouth, 1964) ; Mustafa Talâs : « ath-thawra al-‘arabiyya Al-kubrâ (cuarta edición, dâr talâs, Damas, 1986) ; Mahmoud Shâkir : « at-târîkh al-islâmî »: (primera edición: al-maktab al-islâmî, tome 8 : Beyrouth). Abdel ‘Azîz a-shenâwî : « A-ddawlatu al-‘uthmâniyya dawlatun Muftarâ ‘alayhâ » (primera edición: maktabatu Al-anjilou al-misriyya, tomo II : Le Caire 1984).

Para comprender mejor el movimiento Wahabí, referirse útilmente a: « As-sawâ‘iq Al-ilâhiyya fî ar-radi ‘alâ al-wahhâbiyya wa man kaffara al-muslimîna wa hakama bi riddatihim bi ghayri wajhi haqqin» (Los truenos divinos para responder a los wahab íes y los que tratan los musulmanes de infieles (apostatas) y de innovadores) del Sheykh Sulaymân Ibn ‘Abdelwahhâb (el propio hermano de Muhammad Ibn ‘Abdelwahhâb): edición del instituto Al-Azhar: Maktabatu At-tahdhîb, le Caire .
Ver también: As-salafiyya: marhalatun zamaniyyatun mubârakatun lâ madhhabun islâmî: el salafismo es un periodo bendecido (que hace alusión a los piadosos ancestros) y no una doctrina del islam: un buen estudio de la historia del salafismo moderno y su ideología. Autor: el Sheykh Sirio Muhammad Saïd Ramadâne Al-bûti :(en árabe y en francés).


[2] Ver « Ihtîfâl bi al-mawlid An-nabawî » del profesor Al-Bashîr Al-mahmudî : ed. : Al-matba‘atu wa al-warrâqatu Al-wataniyya : Marrakech, 2006 : páginas 36--39.


[3] Encontramos también bajo esta categoría la « salafiyya at-taymiyya » y la « salafiyya hanbaliyya » que son moderadas y toman en consideración los argumentos de los compañeros y de los sabios ancianos: reconocen el sufismo y la escuela teológica Ash’ari. La segunda categoría de salafismo es la  « salafiyya fiqhiyya » que representa la continuidad y la concordancia con la lógica y los instrumentos jurídicos de las cuatro escuelas: pues para ella, hay un tratamiento horizontal y vertical de los asuntos (que toma en consideración las variables del tiempo y del espacio, quedando vinculado con el texto tradicional y su finalidad: usando las reglas prescritas por los compañeros y por las cuatro escuelas para el Ijtihâd)… Misma referencia, página 40.

[4] Su escuela está basada sobre su interpretación personal del Coran y de la Sunna. El wahabismo se considera un movimiento y no una escuela, pero la realidad y el impacto de sus fatwas hacen que no puede ser clasificado siendo otra cosa que una escuela, o hasta una ideología peligrosa.

[5] Ver la definición de la innovación en el Islam (no traducido todavía).

[6] Al respecto, aconsejamos una referencia muy útil: un pequeño tratado del gran sabio y Imâm Imâm Abdellah Ibn As-seddîq Al-ghumârî: « Ithâf Al-athkiyâ fî jawâz At-tawwassul bi al-anbiyâ wa al-awliyâ ».

[7] El imperio Otomano representaba (aunque era turco y no árabe, pues no era qurayshi) la Khilâfa islámica para los sabios sunni de la época.

[8] Relatado en el Sahîh al-Bukhârî: Hadîth 558 (p 108) el libro de la oración para obtener la lluvia en  « el índice del sahih al-bukhârî » Tomo I, por el Imam Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zubaidi.

[9] Relatado por Al- Bukhârî en su capítulo sobre las sectas extraviadas. Los Khawârij aparecieron después del discrepo entre ‘Ali y Mu‘âwiya (que Dios esté complacido con ellos) ... Decidieron matarles a  ‘Ali y Mu‘âwiya. Los Khawârij fueron calificados por el Profeta (Paz y Bendición sobre él) de gente que hacían muchos actos del culto –hasta mucho más que los mismos compañeros-, pero que debido al hecho de que interpretaban el Coran al primer grado, sus corazones eran cerrados y el Coran no alcanzaba sus corazones: ‘Ali (que Dios esté complacido con él) les combatió durante todo el periodo de su Khilâfa dado que representaban una verdadera amenaza para la fe y su interpretación de los textos era superficial y muy peligrosa… Eran los responsables del asesinato y de la mutilación de varios grandes compañeros: los Khawârij consideraban los que no estaban de acuerdo con ellos infieles…

[10] Los libros del wahabismo están difundidos en el mundo entero (autores como Abû bakr Al-jazâirî o Al-albânî, que hasta refutaron algunos hadîth del Sahîh Al-bukhârî…) Algunas obras wahabíes de referencia están frecuentemente distribuidas en las mezquitas, gratuitamente. Los programas escolares de la educación islámica en varios países musulmanes desde los años 80 comportan las bases de la doctrina wahabí, enseñada a los alumnos.

Por ejemplo este IDIOTA DICE SER SABIO Y ES UN TIPICO WAHABI




martes, 8 de julio de 2014

¿PORQUE EN CADA CICLO DE LA ORACIÓN OBLIGATORIA HAY DOS PROSTERNACIONES Y SOLAMENTE UNA INCLINACIÓN?


Y como respuesta Imam Ali (P) le dijo: en la Primera Prosternación OS ESTAIS RECORDANDO A VOSOTROS MISMO QUE ESTAIS HECHOS DE TIERRA Y POLVO.

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Fuente: Ayatullah Murtada Mutahari es un pensador Irani gran hombre.
Libro Discursos Espirituales ( Conferencias sobre la dimension espiritual del islam)

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viernes, 4 de julio de 2014

Discurso del Líder Supremo en la Reunión Anual del Corán en Ramadán

Discurso del Líder Supremo en la Reunión Anual del Corán en Ramadán  


29/06/2014

El siguiente es el texto completo del discurso pronunciado el 29 de junio de 2014 por el Ayatolá Jamenei, Líder Supremo de la Revolución Islámica, en la reunión anual del Corán en Ramadán´, que se realizase el primer día de este sagrado mes Ramadán.

En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso

Todas las alabanzas son para Dios, Señor de los Mundos, y la paz sea sobre Su Mensajero (PB) y su descendencia purificada (P).

Doy las gracias a Dios -el Altísimo- por darnos la oportunidad de vivir el tiempo suficiente para poder dar inicio una vez más al bendito mes de Ramadán de este año, en esta reunión llena de luminosidad espiritual. Me gustaría dar la cordial bienvenida a todos vosotros, apreciados memorizadores y recitadores del Sagrado Corán, y a las distinguidas personalidades relacionadas con la cultura y las ciencias coránicas -particularmente a los hermanos que hoy han participado en el programa de recitación- y a los honorables huéspedes. Espero que por la gracia de Dios, todos vosotros estéis entre los compañeros del Sagrado Corán en este y en otro mundo.

En mi opinión, lo que las personalidades del ámbito coránico hacen en nuestro país hoy en día es una tarea estratégica e importante. Si bien es cierto que relacionarse con el Sagrado Corán elevará la posición y profundizará la comprensión de aquellos que lo lean y que estén familiarizados con él - esto de por sí ya es algo muy importante, además de las bendiciones que obtenéis por ello vosotros los recitadores y memorizadores del Sagrado Corán- hay otro logro que va más allá de este y cuyo ámbito de aplicación es más amplio. Este logro es ayudar a la comunidad islámica a acercarse a la comprensión y familiarización con el Sagrado Corán y esto es de enorme relevancia e importancia.

Hoy en día, nuestra sociedad coránica, los recitadores y memorizadores del Corán y aquellos que se esfuerzan en este camino, están -de hecho- haciendo estratégico este movimiento, lo cual es muy importante. Es una labor que debe ser valorada adecuadamente.

La verdad es que nuestra sociedad coránica ha hecho afortunadamente un gran progreso en los últimos años. Hemos estado llevando a cabo esta cita anual desde hace muchos años y estoy presenciando el progreso visible de familiaridad con el Sagrado Corán y su recitación entre nuestra gente, nuestros jóvenes y  todos aquellos que interesan con ​​en el Sagrado Corán. Estoy viendo el creciente avance de este tema. Es por ello, que debemos agradecer a Dios.

Sin embargo, aún estamos muy lejos del nivel ideal. Esto no quiere decir que el nivel de nuestros recitadores y memorizadores sea  más bajo que el nivel ideal. No es esto lo que quiero decir. Afortunadamente, tenemos buenas recitadores y memorizadores de alto nivel, en las distintas disciplinas de la recitación, tanto así que saben transmitirle el significado de las aleyas coránicas al público. Gracias a Dios, nuestro progreso es muy bueno en este sentido.

Pero aún no hemos llegado al punto ideal en un nivel general y la brecha es amplia. Debemos actuar de manera que todas las personas de nuestro país y la sociedad en general se familiaricen con el Sagrado Corán, de manera que comprendan los significados del Corán y que se remitan al Sagrado Corán, incluso si ganan una comprensión limitada de los significados del Corán, esto ya es algo bueno. Debemos llegar a este nivel.

Los países que hablan árabe pasan por esta etapa con mayor facilidad. Pero en nuestro país, quienes no hablan árabe pasan por esta etapa con más dificultad. A pesar de esto, como ya he dicho en repetidas ocasiones, las palabras del Corán son –afortunadamente- familiares para nosotros. Comprender los vocablos coránicos no es algo difícil para nuestro pueblo. Gracias a la misericordia de Dios, familiarizándose aún más y practicando más, se logrará que nuestra sociedad alcance el nivel ideal.

Y vosotros, queridos hermanos debéis prestar atención al hecho de que el gobierno islámico y la comunidad islámica se hacen fuertes desde el interior a través de la familiarización diaria con el Sagrado Corán. Ser fuerte desde el interior es lo que permite a las sociedades retomar sus caminos ideales y les da el poder para hacer frente a los desafíos. Debemos ser fuertes desde el interior.

Esto se logra a la sombra de la familiarización con el Sagrado Corán, porque la familiarización con el Sagrado Corán fortalece la fe, aumenta la confianza en Dios, aumenta la confianza en las promesas divinas, reduce el temor propio a los problemas materiales, les proporciona a las personas la fuerza espiritual y la confianza en sí mismos y les muestra los caminos para acercarse a Dios. Estas son las ventajas y beneficios de familiarizarse con el Sagrado Corán.

El Sagrado Corán es el libro de la comprensión y de la luz: «Nadie va a sentarse al lado de este Corán, sin que al levantarse logre una adición o una disminución – adición en su guía y disminución o eliminación en su ceguera espiritual» [Nahjul Balaghah, Sermón 176 ]. Esta narración es atribuida al Emir de los Creyentes (P). Cuando uno lee el Corán, uno aumenta nuestra perspicacia y sabiduría, y por otro lado disminuye nuestra ignorancia.  

Por supuesto, esto se logra a través de la atención y deliberación. El Sagrado Corán debe ser leído poniendo la debida atención. Debemos prestar atención a que una simple formación de sonidos no es suficiente. Debemos leer el Sagrado Corán prestando atención al significado y a los mandamientos del Corán. Si se hace esto, entonces la comunidad islámica encontrará su camino: «Dios es el Protector de los que que creen, les saca de las tinieblas a la luz» [El Sagrado Corán, 2: 257].

Si leemos el Sagrado Corán, vamos a salir de las tinieblas de la superstición, el miedo y las ilusiones y seremos guiados hacia la luz: la luz de la orientación, la comprensión y cercanía a Dios. Estas son las características que se logran cuando se sienta al lado del sagrado Corán y se familiariza con él.

Necesitamos esto. La comunidad islámica necesita esto hoy. La comunidad islámica se enfrenta a serios desafíos en la actualidad. He dicho muchas veces que prestar atención a los desafíos no significa que deberíamos sentir que el enemigo es más fuerte que nosotros. Esto no quiere decir que él nos va a derrotar. Este no es el caso. La comunidad islámica se enfrenta a algunos desafíos. Enfrentarse a los desafíos es una oportunidad para que el Islam -por la gracia de Dios- suba un peldaño más y avance aún más en su movimiento histórico  hacia la trascendencia deseada. Hoy en día, estamos en esas condiciones.

Antes de la Revolución Islámica y de la aparición del Despertar Islámico, estábamos acostumbrados a ver que el Mundo Islámico era ignorante. Hoy en día, el Mundo Islámico está alcanzando la sabiduría. Y los acontecimientos que están teniendo lugar en el Mundo Islámico van a ayudar a la comunidad islámica (ummah)  a alcanzar la sabiduría. Estos acontecimientos nos hacen más sabios y van a aclarar nuestras responsabilidades. Los enemigos del Islam tienen miedo de la existencia de esta previsión en los creyentes y la ummah. Debemos fortalecer esta previsión día tras día. La primera etapa es conocer estos desafíos.

Lo que se observa en el Mundo Islámico es que los enemigos del Islam están enfrentando el Islam en nombre del Islam y con la ropa del Islam. Esto es lo mismo que dijese nuestro magnánimo Imam (que Dios lo tenga en Su santa gloria): «El Islam estadounidense versus el Islam original del Santo Profeta (PB).»

El Islam estadounidense es el tipo de Islam que hace compromisos con los taghut y el sionismo, y que está al servicio de los objetivos de Estados Unidos. Aparentemente es Islam y le llaman Islam. Pueden observar una serie de obligaciones islámicas. Por supuesto, de acuerdo con lo que hemos oído, los grupos que han surgido en algunos países -recientemente en Irak y antes en otros países- dicen actuar en nombre del Islam y se comportan de tal manera que aparentan ser musulmanes, pero esto no significa que estén actuando islámicamente o cumpliendo con las obligaciones y prácticas islámicas. Sin embargo, no tenemos información precisa al respecto. Lo que está claro es que se mueven en dirección opuesta al Islam.

Desde el punto de vista del Islam, seguir y aceptar la wilayat de los enemigos de la religión y las potencias arrogantes son algunas de las cosas que los creyentes deben evitar: «Quienes creen, combaten por Dios. Quienes no creen, combaten por los taguts.» [Corán, 4: 76]. Si os movéis en el camino de los taghut en nombre del Islam, debéis saber que este tipo de Islam es falso, que no es real y que hay un problema. Hoy en día es esto lo que está ocurriendo.

Por supuesto, podemos ver la mano del enemigo. Debemos entender que la mano del mal de los servicios de inteligencia de los enemigos del Islam juegan un papel definitivo -directa o indirectamente- en la creación de estos eventos y crisis de los musulmanes. Como podemos ver, son ellos los que están dirigiendo la escena. Y las señales y razones para ello son claras. Si la ummah islámica se aproxima a los conceptos coránicos y si logra familiarizarse con este Libro Sagrado, todo este tipo de acontecimientos disminuirá. La relación de los corazones con Dios y su relación con Él no les permitirán traicionar el camino de Dios. Tengo la esperanza de que esto sucederá.

Vosotros jóvenes activistas coránicos y vosotros que pasáis vuestra vida, juventud e invertís vuestra energía en el camino del Sagrado Corán, debéis estar agradecidos con Dios, el Altísimo. Si Dios ayuda a los jóvenes y adolescentes a acercarse al Sagrado Corán y elegir el camino del Sagrado Corán, esto será una gran bendición. Tal cosa no existía antes. En el pasado, el Sagrado Corán no era popular entre los jóvenes y nunca era promovido. Hoy en día, gracias a Dios se promueve el Sagrado Corán entre los jóvenes. Y vosotros sois uno de los elementos influyentes de esta promoción. Debéis saber valorar esta gran labor.

Los hermanos que están activos en las áreas del Corán deben tratar de «invitar a la gente a la religión con otros medios aparte de sus lenguas» [Bihar al-Anwar, Volumen 67, página 309]. Deben demostrar que están entre las personalidades sobresalientes en términos de compromiso con las obligaciones y deberes religiosos. Deben mostrar esto para que la influencia del Sagrado Corán se manifieste en sus acciones, en su comportamiento público, en su conducta, en aquellos aspectos islámicos que están visibles u ocultos y en la calidad islámica.

Deben observar estas cosas: «Son creyentes solo aquéllos cuyos corazones tiemblan a la mención de Dios, que, cuando se les recitan Sus aleyas, estas aumentan su fe, que confían en su Señor» [El Sagrado Corán, 8: 2]. Los hermanos que se acercan al Sagrado Corán más que otras personas deberían mostrar una señal para disfrutar de estas características. Lo que estáis haciendo hoy –gracias a Dios hoy en día, una señal del Corán es una señal gloriosa- puede ser un buen modelo para los jóvenes, los adolescentes y vuestro público. Ellos pueden aprender de vosotros. Debéis actuar de una manera que ellos aprendan esas cosas de ti que les ayudan a acercarse a Dios.

¡Oh Dios, bendice a Muhammad (PB) y su descendencia purificada (P), mantennos  vivos con el Sagrado Corán y en el camino del Sagrado Corán. Haznos ser los compañeros del Sagrado Corán. Haznos morir en el camino del Sagrado Corán. Asócianos  con el Sagrado Corán. Haz que el Sagrado Corán esté satisfecho y complacido de nosotros!

¡Oh Dios, bendice a Muhammad (PB) y su descendencia purificada (P) y por la bienaventuranza del alma inmaculada de nuestro noble Imam Jomeini y las almas puras de los mártires, concédenos hoy el favor precioso de esta reunión, estos programas y estas recitaciones!

¡Oh Dios, bendice a Muhammad (PB) y su descendencia purificada (P),  fortalécenos en el camino del Islam, el Corán, los mártires y las huestes de la senda de la verdad!

¡La paz, bendiciones y misericordia de Dios sean con vosotros!

martes, 1 de julio de 2014

Nunca juzgues a los demas.......Salam Aleikoum Mundo

Para ti hermanas y hermanos
A veces pienso que aquéllos que viven juzgando a los demás, es porque se ven reflejados en su propio espejo y quieren aparentar ante ellos mismos lo que no son. No debemos nunca decir:; De esa agua no beberé; te aseguro que antes de que lo pienses siquiera, la vida te enterrará la puñalada más dolorosa que ser humano alguno pueda soportar, y habrás bebido manantiales de esa agua, peor aún, la beberás con el fango que le echaste en un momento dado.  Somos humanos... y todo lo que nos rodea, todo lo que vivimos, todas nuestras experiencias nos van haciendo ser lo que somos. El pecado ( Haram) —esto es otro tema— siempre está ahí, atormentándonos; somos seres libres de elegir lo que queremos hacer; decidimos hasta qué punto somos capaces de aceptar o rechazar, pero hay algo muy importante que nos hará tomar esta decisión de aceptar o rechazar, y eso se llama; El momento y la situación por la que estemos pasando; como dicen por ahí;Nadie sabe lo que hay en la olla sino el que la menea.
Vivimos la vida pensando en el que dirán, pero es porque nosotros mismos hablamos de los demás; si no fuera así, no nos preocuparíamos. Por mi parte, intento nunca juzgar, porque sé que en su momento, aquello que pueda criticar, puede llegar a mi vida por;arte hermoso, tal vez no como una situación común, pero sí como algo que sale de la nada... para callar mis pensamientos, mis impulsos y sobre todo, para enseñarme a no criticar a los demás.
Vive tu vida intentando ser feliz, sin pensar en lo que algún día podrías o no hacer. La vida misma se encargará de que hagas o deshagas lo que ella quiere que tu vivas.
Nacimos en diferentes culturas y lo que para mi cultura es malo, tal vez para la tuya es bueno. Y dentro de la misma cultura hay variantes. A mi entender, está en el corazón saber lo que puede ser bueno o malo para ti. El principio básico de la vida es;no hacer daño;, pero cómo no hacer daño a los demás sin causarnos daño a nosotros mismos.
¡Esa bendita lucha interna que llevamos todos por las situaciones que nos presentan a diario! ¡Qué difícil se nos hace vivir a veces..!
Por ultimo ....
No hay mejor juez para un ser humano que uno mismo. Si nosotros sabemos lo que somos y hacemos, no debe importarnos lo que los demás hablen... a fin de cuentas, la gente siempre habla por hablar, por decir algo. Anda bien contigo mismo y con tu conciencia, y olvida lo que los demás puedan decir de ti. Valórate siempre, confía en ti, lucha por ser un mejor ser humano cada día... los demás... ¿qué son los demás? Cada cual que se preocupe de mirarse a sí mismo; no somos quienes para estar mirando las pajas que caen en los ojos ajenos. No hay mejor recompensa o satisfacción que sabernos libres, y no es libre aquél que se dedica a estar hablando de los demás, peor aun, sin analizarse primero a sí mismo. He aprendido algo muy importante en esta vida ;No podemos juzgar, porque con la misma vara que medimos, seremos medidos, y nunca estamos exentos de caer en las tentaciones en las que han caído los demás...
No debemos decir: De esa agua no beberé... te aseguro que en menos de lo que imaginas, estarás bebiendo de esa agua, peor aun, beberás de ella luego de haberla ensuciado. No critiques los pecados ajenos, te aseguro que caerás en ellos antes de que te des cuenta... No podemos vivir la vida criticando y metiéndonos en lo que no nos importa. No podemos vivir la vida hablando de las cosas que le pasan a los demás sin siquiera haber intentado ayudarles a resolver su problema.
Vivamos mirando nuestro interior cada segundo, de esa forma, no nos quedará tiempo para estar hablando de otros... y si otros hablan de ti... ¿Qué más da? Tú sabes lo que eres, lo que das, lo que muestras y lo que ocultas... Eres tú y a ti, a quien debe preocuparle lo que ocurre contigo, con lo que rodea tu mundo interior. Si te sientes bien contigo mismo, todos los demás comentarios sobran.
Que Allah te bendiga y siempre estes en buen camino Yo se quien eres y por eso Te amo por Allah gracias